23 de julio 2015 - 23:28

Todo listo para iniciar el rescate a Grecia

Todo listo para iniciar el rescate a Grecia
Tras vencer el último obstáculo con la aprobación de una segunda lista de reformas en el Parlamento, Grecia afronta el viernes nuevas negociaciones de rescate financiero con sus tres acreedores tradicionales, a los que se suma ahora el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

La hasta hace poco conocida como "troika" -integrada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE)- se convierte ahora en cuarteto, al unirse el MEDE, el organismo al que Atenas solicitó directamente la nueva ayuda financiera, un programa de rescate de hasta 86.000 millones de euros para los próximos tres años.

Representantes de las cuatro instituciones viajarán el viernes a Atenas para negociar formalmente la ayuda, apuntaron fuentes del gobierno griego.

El comisario europeo de Economía de la Unión Europea, Pierre Moscovici, había anunciado el miércoles el inicio de las negociaciones, pero hasta ahora no se ha tenido noticia de encuentros cara a cara entre los negociadores.

El gobierno griego espera que las negociaciones transcurran rápidamente, aunque no hay fechas concretas. Sin embargo, Atenas se fija una fecha para las conversaciones técnicas: el 12 de agosto. Después, el Eurogrupo y los Parlamentos de algunos Estados miembro tendrían que ratificar el acuerdo. Todo ello antes del 20 de agosto, cuando Atenas debe devolver 3.200 millones de euros al BCE.

Las negociaciones son posibles después de que el gobierno griego aprobara dos paquetes de reformas, la condición que se le puso en la última cumbre de la zona euro en Bruselas: la semana pasada, el Parlamento dio luz verde a la primera, que contemplaba reformas fiscales y del sistema de pensiones. Y en la madrugada del jueves, la segunda, referida a los sistemas bancario y de justicia.

La reforma de la Justicia se dirige sobre todo a agilizar los procesos judiciales y a adoptar nuevas normas para los propietarios inmobiliarios, que en el futuro podrán perder con mayor facilidad sus viviendas si se retrasan en los pagos a los bancos.

En cuanto al sector bancario, el objetivo es garantizar los depósitos de hasta 100.000 euros (109.000 dólares). Sin embargo, a partir de esa cantidad los ahorradores tendrán que responder por los problemas de los bancos que necesiten ser saneados.

La Comisión Europea saludó hoy la actuación del gobierno heleno, que ha dado "otro importante paso hacia la implementación de sus obligaciones", dijo una portavoz en Bruselas. Atenas está cumpliendo sus promesas "a tiempo y de forma totalmente satisfactoria" y las negociaciones hacia un acuerdo (memorándum de entendimiento) para el tercer paquete de ayuda pueden avanzar con rapidez, añadió.

El gobierno alemán también aplaudió el resultado de la votación. "Este es un nuevo paso importante del Parlamento griego", aseguró el jefe del despacho de la Cancillería, Peter Altmaier, en su cuenta de Twitter. "Es un buen comienzo, pero no es el viaje en sí".

Sin embargo, la votación parlamentaria volvió a dejar en evidencia la oposición con la que se enfrenta Tsipras en las filas de su propio partido.

Un total de 230 de los 300 diputados de la Cámara respaldaron las medidas, pero la mayoría se logró con el apoyo de la oposición -socialistas, conservadores y liberales-. Un fuerte grupo del ala más izquierdista del partido de Tsipras le negó su apoyo por segunda vez en una semana: de los 149 diputados de Syriza, 31 votaron en contra, y cinco se abstuvieron.

Las voces disidentes internas fueron en esta ocasión menos que en el primer paquete de reformas, cuando sumaron 39 (entre votaciones en contra, abstenciones y ausencias). Y entre quienes cambiaron su "no" por un "sí" destacó el ex ministro de Finanzas Yanis Varoufakis, que manifestó su intención de ayudar a Tsipras en estos tiempos difíciles pese a no creer en el éxito del actual programa de ahorro y reformas, según dijo en declaraciones a medios griegos.

El ala disidente de Syriza, encabezado por Panagiotis Lafazanis, considera las reformas una ruptura de confianza y habla abiertamente de una posible salida del euro y regreso al dracma. Así, casi toda la prensa griega coincidía hoy en apuntar a una inminente escisión de Syriza.

Sin embargo, la presidenta del parlamento, Zoe Konstantopoulou, una de las principales opositoras a las reformas, destacó que el partido permanecerá unido durante las negociaciones, tras reunirse hoy con Tsipras.

Los expertos destacan que la prioridad de Tsipras es ahora negociar un nuevo rescate y, sólo una vez que éste esté cerrado, apuntan a la convocatoria de elecciones anticipadas para otoño (boreal) o un congreso extraordinario del partido.

Mientras tanto, un funcionario griego señaló que Atenas tomará una decisión la próxima semana sobre la reapertura de la Bolsa, que lleva cerrada desde la introducción de los controles de capital el 29 de junio.

Por otra parte, el ministro griego de Infraestructuras, Christos Spirtzis, vertió duras críticas contra la prevista privatización de 14 aeropuertos griegos que pasarán a manos del grupo alemán Fraport AG de Fráncfort y al griego Copelouzos, algo que consideró propio de una "política colonial", criticó en declaraciones a la televisión pública alemana ARD. Atenas debe "vender 14 aeropuertos que dan beneficio y los otros 30 que no dan beneficio y que necesitan subvención quedarán en manos del Estado", criticó. "Es más propio de una colonia que de un Estado de la Unión Europea".

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