23 de mayo 2001 - 00:00

Todos y ninguno tienen la razón

Todos y ninguno tienen la razón
En realidad no importa demasiado que el promedio industrial retrocediese ayer 0,71%, quedando en 11.257,24 puntos. Tampoco importa que el mercado, según la medida más amplia del S&P500, haya perdido 0,26%. Menos aún que el mercado electrónico ganase 0,36%. Y si nada de esto importa demasiado es porque ninguno de estos números nos permite saber dónde está realmente hoy el mercado. Básicamente la de ayer fue una jornada que se debe definir como "débil". Pero ante esto se opone el hecho de que con la suba de ayer el NASDAQ marca seis ruedas consecutivas en alza, algo que no veía desde febrero de 2000, cuando la exuberancia por las tecnológicas pasaba por uno de sus momentos más rampantes. Si bien es cierto que el Dow retrocedió, aún sigue a tiro, para romper en pocas jornadas su récord de máxima; dicho de otro modo, basta una suba de 3,3% para superar el valor del 14 de enero de 2000. Frente a esto tenemos un volumen que ha vuelto a reducirse día a día (apenas 1.250 millones de papeles en el NYSE y 2.300 en el NASDAQ), esperando quién sabe bien qué. Por el lado de los fríos números de las empresas, y más allá de las declaraciones políticas del secretario del Tesoro que han dado por muerta una "recesión", que de manera estricta nunca existió, lo cierto es que los problemas en lugar de disminuir apuntan a recrudecer al menos durante el próximo trimestre. Es claro que las tecnológicas tuvieron una buena rueda, en la que fueron acompañadas por los papeles del sector financiero; frente a ellas se movieron a la baja las petroleras, empresas de materiales básicos, auríferas y productos de consumo masivo. Revisando esta lista es claro que el juego fue el de seguir arbitrando. Por un lado, entre sectores "atrasados y adelantados". Por el otro, entre un mercado electrónico que aún sigue a la zaga de los otros grandes índices y un Dow que lidera las subas. Esto explica por qué parece que todos tienen razón, los que hablan del nacimiento de un "bull market" y los que dicen que los "osos" apenas si se han retirado un poco para aplicar con más certeza un nuevo zarpazo. Nadie duda que hay una "parva" de dinero estacionada y esperando entrar al mercado. El tema es que con la promesa de nuevos recortes de tasas por la Fed, es más fácil jugar a lo seguro aprovechando un dólar que ayer alcanzó el máximo de los últimos seis meses ante el euro y una tasa que, aún retrocediendo a 5,397 por ciento a 10 años, resulta históricamente alta si se la ajusta por inflación. El escándalo del día lo armaron Ford y Bridgestone acusándose mutuamente de fabricar neumáticos/vehículos defectuosos. Bien la reducción del nombre de Salomon Smith Barney por el más corto de Citigroup.

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