Las chances de que las carnes argentinas y los limonesnacionales vuelvan a ingresaral mercado de Estados Unidos están más lejos de lo que piensan las autoridades nacionales y el embajador en Washington, Héctor Timerman. Según trascendió, el Congreso estadounidense no votará ninguno de los proyectos de ley presentados en ese sentido, al menos hasta que asuma el próximo presidente en enero.
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Una fuente comentó a Ambito Financiero que «se sabe cómo son los legisladores: en épocas de elecciones presentan proyectos de ley que sólo son recogidos en los medios de su estado o ciudad, pero que ni siquiera son puestos en la agenda de iniciativas a tratar. En este marco está el tema de los limones y de las carnes argentinas».
En su discurso ante el auditorio de 300 empresarios convocados por la Cámara Argentina de Comercio y el Council of The Americas, el embajador Timerman se había mostrado optimista de que la limitación a la importación de esos « commodities» argentinos a Estados Unidos se modificaría pronto y a favor. «Ahí hay tres cosas que pesan negativamente», continuó la fuente. «Una es el antecedente de la década pasada, en que la Argentina sufrió un brote de aftosa y no notificó a Estados Unidos de inmediato (Uruguay sí lo hizo); la segunda son los grupos que se oponen al ingreso de más carne vacuna a ese país, para proteger la producción local; la tercera son algunos bonistas que no entraron en el canje, que se aliarían con los proteccionistas».
La fuente agregó que «hay una propuesta para dejar entrar carnes (no sólo vacuna) provenientes de la Patagonia, pero no parece que el Congreso vaya a tener la oportunidad de tratarla, al menos antes de enero próximo».
De todos modos, el gobierno argentino tendría puestas sus esperanzas en la visita que hará esta semana al país Colin Peterson (un demócrata del estado lechero de Minnesota), que preside la Comisión de Agricultura de la Cámara baja. Será la quinta vez que el legislador venga al país, y está previsto que no sólo se reúna con funcionarios y colegas argentinos, sino también con algunas organizaciones del campo y empresas del sector agroindustrial. No está en su agenda, en cambio, encontrarse con la Mesa de Enlace.
El tema también fue abordado por Timerman durante su discurso ante los empresarios, en una mesa que compartió con su par de Estados Unidos Earl Anthony Wayne. El diplomático mencionó la visita de Peterson como un dato clavepara la apertura del mercadoestadounidense cárnico y de cítricos. «Su viaje le dará un fuerte impulso al ingreso de esos bienes a Estados Unidos», aseguró el embajador.
Diferencias
Unos minutos después, «Tony» Wayne se refirió a la fallida Ronda de Doha; dijo que «la Argentina y Estados Unidos comparten muchas ideas, pero tienen algunas diferencias sobre el acceso de bienes agrícolas y de bienes industriales. Son temas complejos en los que cada gobierno toma la posición que cree más conveniente. Como dijo nuestra representante comercial Susan Schwab, 'cuanto antes comencemos a negociar, mejor'».
Como era de esperar, Timerman difirió: «Tenemos que cuidar el desarrollo de nuestra industria, y mantener un balance entre nuestros envíos de bienes agropecuarios y la apertura que hagamos a las importaciones industriales. Los subsidios al agro de Estados Unidos están presupuestados en u$s 14.000 millones, pero sólo se entregan u$s 8.000 millones. Si hubiéramos firmado lo que se propuso en Doha, Estados Unidos podría llegar a los u$s 14.000 millones y todavía estar dentro de lo convenido allí; nosotros, en cambio, nos abriríamos a las importaciones industriales, sin ninguna garantía de tener acceso al mercado estadounidense».
Como se ve, las posiciones aparecen como muy distantes, y las versiones que llegan desde Capitol Hill tampoco parecen hacer nada para acercarlas.
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