4 de octubre 2001 - 00:00

Traban exportaciones argentinas

La Argentina podría perder un negocio de casi u$s 100 millones anuales por ventas de limones y pomelos a Estados Unidos por una puja judicial entre los importadores y el organismo sanitario del país del Norte. De hecho, a partir de ayer los exportadores argentinos no pueden ingresar sus cítricos y dos embarques que están en camino a Filadelfia deberán ser direccionados con pérdidas aún no cuantificadas.

Si el organismo sanitario americano no reescribe la norma que permite las compras de limones argentinos o no apela ante la Suprema Corte del Distrito Este de California un fallo en última instancia que anule cualquier posibilidad de importación, una negociación de largos años podría escurrirse rápidamente para la Argentina.

La decisión judicial invalidó la resolución que establece las normas de importación de cítricos argentinos como respuesta a una presentación de los importadores (Harlanland, Limonera Co., Pechtran Co., y US Citrus Cience Council), quienes sostienen que el organismo sanitario estadounidense (Animal and Plant Health Inspection Service) no evaluó el «riesgo mínimo aceptable» en la importación de limones y no publicó las consecuencias del impacto económico y ambiental de dichas compras en el exterior.

• Precedente

«Que una acción judicial modifique una norma sanitaria ya es muy grave y deja asentado un precedente para el resto de las importaciones de la Argentina y del mundo», calificaban ayer desde la Secretaría de Agricultura de la Nación. Lo cierto es que el fallo judicial se conoció el viernes y comenzó a regir ayer para preocupación de los exportadores del NOA, que debieron esperar siete años de negociaciones para recién a mediados del año 2000 comenzar a colocar sus productos, de acuerdo con un régimen por regiones que se liberaría recién en 2005, cuando la Argentina podría llegar a colocar sus productos en todo Estados Unidos.

La noticia sobre la intervención judicial también fue tomada con desagrado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), organismo que ayer mismo se contactó con el agregado comercial de la Argentina en EE.UU., José Molina. La misma Ann Venemann, titular del USDA (originaria de California), se comprometió a agilizar la redacción de una nueva norma para que no se interrumpa el ingreso de limones argentinos a su país.

La Argentina ya colocó este año cerca de 20.000 toneladas de cítricos -pese a que la expectativa oficial era mayor-, y el primer embarque de esta temporada se envió durante la tercera semana de mayo de este año.
Según datos de Feder-citrus, los envíos se dividieron en cerca de 17 mil toneladas de limones y 3.000 de pomelos, a un valor promedio que podría rondar u$s 9/10. «Los exportadores se manejaron con cautela este año, porque EE.UU. es un mercado desconocido y no existen canales pulidos de comercialización», decía anoche Jorge Amigo, gerente de Feder-citrus.

El problema surge del fuerte lobby de los productores estadounidenses de cítricos, especialmente Florida y California, que presionan a los importadores y al gobierno para demorar o frenar el ingreso de productos extranjeros que compitan -en algunos casos, con mejor calidad-con la mercadería local.

No obstante, se estima que en mayo próximo, cuando se reanuden la temporada fuerte y las ventas argentinas, el mercado estadounidense estará liberado para los limones.

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