3 de noviembre 2017 - 11:29

Tres inversiones para “aprovechar la anormalidad, mientras dure”

Por Alejandro Bianchi*



Usted que es un inversor avezado coincidirá conmigo en que, a mayor riesgo, mayor es el retorno esperado por una inversión. Esa es la lógica imperante en el mundo de las inversiones. Sin embargo, en Argentina, hoy ofrece una anormalidad que rompe con dicha lógica, retornos elevados para un riesgo que ha disminuido desde lo político y económico. 

Sin ir más lejos, la inversión estrella del momento, la Lebac, a las claras rompe con dicha lógica. La letra del Banco Central es una inversión con menos riesgo que el plazo fijo, ya que prestarle a un banco puntual es más riesgoso que prestarle al banco de bancos o Banco Central. Sin embargo, pese a ser más segura, rinde 26,5% (y se espera que en la próxima licitación corte a 28%!) mientras que el plazo fijo rinde tan sólo, un 19%. 

Mi consejo es que aproveche esta anormalidad, ya que, como todo lo anormal en el mercado, no durará para siempre. Ya es una tendencia consolidada la de inversores que, al vencer su plazo fijo, se pasan a la Lebac. Las inversiones de individuos en plazo fijo han crecido al 19% anual mientras que las de individuos en Lebac lo han hecho a tasas superiores al 400% anualizado. 

El impuesto a la renta financiera que recaerá sobre el plazo fijo, del 5% (y 15% si ajusta por UVA), hará su tasa aún más negativa frente a la inflación y acrecentará esa tendencia. No sea el último en adoptarla, eventualmente a fines de 2018, las tazas se normalizarán y habrá llegado tarde. 

Argentina, luego del resultado de las legislativas, tiene por delante probablemente un plazo de 6 años de una misma fuerza política, para corregir su destino. Valiéndonos de la historia brasileña, que en 2004 tenía una calificación de B+ (igual a la que esta semana S&P le ha asignado a Argentina) y que seis años más tarde, en 2010, llegó al "investment grade", las expectativas son alentadoras. 

A su vez, la política de metas del banco central brasileño, se parecía mucho a la que hoy sigue Sturzenegger, y desde una inflación del 12,5% en 2003, a fuerza de una elevada tasa Selic (el par brasileño de la Lebac), logró bajarla a menos del 5%, cuatro años más tarde. 

Con esta perspectiva, además de Lebac, su cartera debería balancearse con bonos en dólares de mediano plazo. Los Discount que rinden entre 6,2% y 6,4% (rendimiento al que deberá quitarle 1 punto, producto de la nueva renta financiera), ofrecen una interesante perspectiva de crecimiento a mediano plazo, si llegan a rendimientos el 3% como los bonos cortos de algunos pares latinoamericanos "investment grade" como Uruguay, Chile y Perú. 

En el terreno de las inversiones más agresivas, en renta variable, por otro lado, esa historia Brasileña nos muestra algo que puede ser casi un sueño para el Merval. Un Bovespa que en esos 6 años creció un 449%. Esto sería como hablar de un Merval en dólares de 5.000. 

A su vez, estas fueron las únicas inversiones que han quedado exentas del impuesto. Y no sólo eso. Las acciones festejan la reducción de 10% en el impuesto a las ganancias en el plazo de 5 años, lo cual mejorará sus flujos futuros y consiguientemente sus valuaciones. 

También es cierto que el mercado se encuentra en sus máximos y esto debería darle una señal de alerta. ¿Pero qué es un 60% que ya acumula el Merval, contra un potencial de 449%? Aún no hemos visto nada. No obstante estar expuestos a recortes de corto plazo, que será interesante aprovechar para entrar a mejor precio, no olvidar que nos resta ser emergentes. 

Este puede ser simplemente el primer año, de un ciclo virtuoso de 6. Ajustar la estrategia para surfear la tendencia es fácil con un FCI exento de ganancias como el IOL Convexity Acciones. Al cual, le podríamos agregar algunas compras en activos puntuales como Petrobrás (APBR) e YPF para aprovechar un posible hombro cabeza hombro invertido en el petróleo y el rebote de la economía brasileña. 



*El autor es gerente de InvertirOnline.com

Te puede interesar