Poco tardó la Argentina en involucrarse con la idea de George Bush de crear un "club de amigos de Bolivia" para ayudar a ese país a salir de su crisis. Kirchner ordenó al canciller Rafael Bielsa el diseño de un plan quinquenal que incluye ayuda para las exportaciones bolivianas (a través de menores restricciones), aumento de las compras de gas y realización de obras públicas conjuntas.
La Argentina comenzará a diseñar desde hoy oficialmente el plan de ayuda a Bolivia, y que tendría una duración de cinco años. El primer paso en este proyecto se dará hoy cuando llegue a Buenos Aires el viceministro de Comercio boliviano, Isaac Maidana, y se reúna con el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, para comenzar a negociar los alcances del Acuerdo para la Promoción Económica, Comercial y de Inversiones entre la República de Bolivia y la República Argentina. Este documento, al que tuvo acceso en exclusiva este diario, se basa en la rebaja de los costos de inter-cambio, la protección y el fomento de inversiones y la eliminación de trabas burocráticas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la práctica, será el primer paso que dará el gobierno argentino dentro de un plan general de ayuda a Bolivia, que también incluye el aumento en las importaciones de gas y el comienzo de obras públicas entre los dos países. También se hablará de la posibilidad de crear en el puerto de Rosario una zona franca para que Bolivia tenga algún tipo de acceso al mar sin pagar aranceles.
Todo este paquete de ayuda comenzará a ser negociado hoy entre Redrado y Maidana, con lo que el gobierno de Néstor Kirchner comenzará a cumplir parte del compromiso que el presidente argentino le prometió a George W. Bush en la reunión que ambos mantuvieron en la segunda jornada de la Cumbre de las Américas de Monterrey, México. Allí, el norteamericano le pidió al argentino avanzar en la creación de un Club de Amigos de Bolivia que apuntale la mejora económica de ese país. Concretamente, Bush habló sobre la necesidad de que la Argentina se comprometa en este tipo de soluciones, dado que se trata de un Estado «dentro de su zona de influencia». Luego del encuentro, Kirchner mandó al canciller Rafael Bielsa a comenzar a trabajar sobre el acuerdo de promoción económica, comercial y de inversiones, cuya primera versión ya está redactada.
El contenido del proyecto que será discutido hoy en Buenos Aires por Redrado y Maidana incluye nueve capítulos. Se habla de la necesidad de favorecer las exportaciones de Bolivia, la complementariedad de las líneas de producción en los sectores donde trabajen los dos países y la promoción de acuerdos de transporte de mercaderías (terrestre, fluvial y aérea). Además, y en el segundo capítulo del acuerdo, se habla de la promoción de importaciones basado en el trato «igual a las nacionales». Esto busca fomentar la llegada a Bolivia de empresas argentinas, al ser tratadas legalmente como iguales a las locales, status que ningún otro país detenta actualmente. La Argentina es hoy el segundo inversor externo en Bolivia, con 15% del total, luego de los Estados Unidos, con 40%.
El país se compromete, además, a identificar sectores puntuales donde las empresas argentinas puedan llegar a invertir, y a elevar esos trabajos al gobierno boliviano para acelerar las medidas para comenzar rápidamente a explotar esos rubros.
Con este acuerdo, la Argentina busca aumentar el intercambio comercial de Bolivia y sumar inversiones en ese país de bandera local. En 2003, en realidad, el comercio bilateral fue muy bajo y ampliamente favorable a la Argentina: las importaciones no llegarán a los 20 millones de dólares y las exportaciones se ubicarán cerca de los u$s 225 millones.
Este acuerdo de promoción económica forma parte de un plan general de ayuda a Bolivia que incluye otros proyectos que comenzarán a negociarse en los próximos días. Entre otros, se incluyen los siguientes:
Zona Franca. La Argentina le habilitará a Bolivia una salida al mar sin aranceles y en un perímetro a determinar en el puerto de Rosario. Además, se firmará un acuerdo de libre comercio para el transporte de las mercaderías que deban ser transportadas hacia la ciudad santa-fesina. En la práctica, funcionará como si fuera un puerto propio de Bolivia, pero sin detentar soberanía.
Planes de infraestructura. Antes de febrero, el Ministerio de Planificación de Julio De Vido comenzará a negociar con el gobierno boliviano la construcción de dos obras puntuales: el puente que una territorio argentino con la ciudad boliviana de Tarija y un nuevo gasoducto.
Compra de gas. La Argentina se comprometerá a aumentar sus importaciones de gas, que este año no llegarán a los 17 millones de dólares. Se espera que antes de 2005 las compras de este combustible superen los 50 millones de dólares.
Mercosur. Actualmente, Bolivia forma parte del bloque sólo como Estado asociado. La Argentina se comprometería a presionar ante Brasil, Uruguay y Paraguay para que en el corto plazo ingrese como el quinto socio pleno.
Según los planes que se hablan dentro del Club de Amigos de Bolivia, la economía de ese país crecerá este año no más de 2%.
Dejá tu comentario