Francfort (AFP) - El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer mantener sin cambios en 4,25% su principal tasa de referencia y sugirió que así quedará por varios meses, más preocupado sobre la elevada inflación que sobre la posibilidad de que la Eurozona caiga en recesión.
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El BCE también revisó a la baja las previsiones de crecimiento para 2008 y 2009, y aumentó sus pronósticos de inflación, anunció su presidente, Jean-Claude Trichet, en una conferencia de prensaen Francfort. El consejo de gobernadores del BCE discutió «una sola opción», mantener las tasas sin cambios, y adoptó la decisión «por unanimidad», declaró Trichet. La última vez que el BCE modificó sus tasas fue en julio pasado, cuando las subió en un cuarto de punto, a 4,25%, su mayor nivel en siete años.
El BCE estima que su política actual «contribuirá a alcanzar su objetivo» de estabilidad de los precios, es decir, una inflación ligeramente inferior-a 2% a mediano plazo. Esta meta será alcanzada durante 2010, estimó Trichet. «No tenemos una orientación» sobre la futura política monetaria, insistió.
Trichet reconoció que el crecimiento se debilitó a mediados de 2008 en reacción al fuerte aumento del PBI en el primer trimestre, pero también debido a un freno de la demanda mundial e interna, ligado sobre todo a los elevados precios de las materias primas, principalmente del petróleo.
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