UBS, más cauteloso con los ADR de bancos argentinos

Economía

La turbulencia cambiaria de los últimos meses "no cambia la historia para el largo plazo, pero afectó la performance de los ADR". Así lo indicó UBS, la sociedad suiza de servicios financieros, que si bien sigue mirando con optimismo la dinámica de la economía argentina, disminuyó sus proyecciones para las acciones de los bancos locales ante la desaceleración del crecimiento de los créditos. "Creemos que la mirada de largo plazo se mantiene intacta, con la intermediación en niveles muy bajos y un panorama político con mayor estabilidad", indicó.

En lo que va del año, los precios de los ADR de los bancos anotaron caídas que superaron el 40%, arrastrados por la mayor debilidad del peso. En ese sentido, el UBS estimó que "mientras que las ganancias en pesos de los bancos deberían ser inmunes a la volatilidad, la recuperación del crédito va a ser menor, con un crecimiento real de los préstamos del 11% en 2018, contra el 25% esperado en nuestra estimación anterior". De hecho, "los mayores márgenes van a proteger las ganancias de este año, sumado a que los bancos entraron en la turbulencia con fuertes hojas de balance", agregó.

UBS destacó que el menor ritmo de crecimiento del crédito responde a "la mayor inflación esperada para este año y a la consolidación fiscal". Explicó que, por un lado, "con tasas de política ubicándose en un 40% y los mayores spreads deberían elevar los márgenes". Además, "la penetración del crédito del 16% del PBI sigue en niveles bajos en comparación con las cifras a nivel global", agregó. "Con nuestras estimaciones, la penetración del crédito podría alcanzar el 23% para 2020, contra el 28% de 2001. Los bancos no están expuestos a la volatilidad del tipo de cambio, pero la inflación impacta a los consumidores", remarcó.

Vale recordar que el 23 de abril se disparó una mayor volatilidad cambiaria, con presión al alza del dólar a nivel internacional que afectó principalmente a las economías emergentes, ante la suba de las tasas de interés de Estados Unidos a diez años, que despertaron el "flight to quality". Entre los más afectados se encontraron Argentina y Turquía, que son dos de los países con mayores desequilibrios macroeconómicos. En Argentina, entre el 23 de abril y el 20 de junio, cuando se anunció el primer desembolso por u$s15.000 millones del FMI y la reclasificación de la Argentina en el MSCI como economía emergente.

Para este año, UBS elevó las proyecciones de ganancias en pesos de entre un 3% y un 4% del sector financiero, pero con un tipo de cambio más débil, ubicándose entre $30 y $35, por encima de las proyecciones anteriores ($22-$25). Además, remarcó su preferencia por los papeles del Grupo Financiero Galicia, mientras que mantuvo en neutro a las acciones de Banco Macro y Banco Francés y redujo la calificación de Supervielle a "vender" por el mayor costo del riesgo en relación al beneficio y a la menor cantidad de préstamos a los consumidores.

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