1 de septiembre 2016 - 21:33

UIA: temor por China y dudas por el futuro

UIA: temor por China y dudas por el futuro
"Malestar" es la palabra que define el ánimo en el seno de la Unión Industrial Argentina. Malestar por la caída de la actividad; malestar por el temor que Argentina le otorgue el status de economía de mercado a China; malestar por la "indiferencia del gobierno hacia las Pymes", malestar por un Ministerio de Economía dividido, y la lista podría seguir. Si bien el malestar aún no toca a enojo, el discurso del titular de la UIA, Adrián Kaufman no dejó de trasmitir con claridad los reclamos.

Respecto de China fue concreto pidió que "no se considere a China como una economía de mercado ya que hoy ni siquiera cumple uno de los requisitos exigidos por la Unión Europea" y alertó acerca del negativo intercambio comercial que se tiene con China que alcanza los 12 mil millones de dólares de déficit en la balanza comercial.

En un reclamo concreto a las autoridades pidió que "no se primaricen las exportaciones" y dio números: "En el 2007 se exportaba 50% de porotos de soja y en el 2015 70% en tanto la exportación de aceite de soja pasó de 27% a sólo 7% en el 2015", aseveró Kauffman. 

Respecto a la caída de la actividad el titular de la UIA indicó: "Los aquí presentes sabemos que los últimos cinco años para nuestro sector han sido particularmente difíciles: la industria acumuló hasta diciembre de 2015 una caída de casi un 6,5% si se calcula en términos per cápita. Y este año, la tendencia continúa: en gran parte por los desequilibrios heredados y también producto de un contexto global adverso para las exportaciones de mayor valor agregado". 

Para dar fuerza a los reclamos industriales y como hacía años no ocurría se pude ver sentado en primera fila a Paolo Rocca, Carlos Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Gerardo Werthein, Daniel Llambías entre otros. 

Las críticas a las importaciones no se hizo esperar "el crecimiento de las importaciones en un contexto global caracterizado por la competencia desleal, la caída de la actividad, las altas tasas de interés, la presión tributaria, la falta de competitividad sistémica, son problemas que están hoy frente a nosotros, y tenemos que actuar conjuntamente para encausar respuestas integrales".

Y, sin anestesia y ante la mirada de los funcionarios, Kauffman sugirió que la solución debe venir de un acuerdo entre el "sector público, sector privado y trabajadores" es decir una convocatoria a un Acuerdo Social tema que en la Rosada es rechazado por el propio presidente Mauricio Macri.

Para reforzar la autoridad que tiene el sector para este nivel de peticiones enumeró el peso de la industria porque "representa el 20% del empleo formal total con salarios que superan en más de un 40% al resto de los sectores que más empleo generan. Esto implica que aportemos el 25% de la recaudación total del país. En números: casi 230 mil millones de pesos en el primer semestre de 2016 y se estima que para fin de año supere los 507 mil millones de pesos". 

Como decían off the record "sin nuestro crecimiento no podrán cumplir con el ambicioso objetivo de pobreza cero". A este comentario cínico se sumaban los empresarios Pymes que casi al unísono aseveran que a las Pymes "no nos tienen en el radar" o "es un gobierno para ricos" eran algunas de las críticas que curiosamente se escucharon en la sede de la Unión Industrial.

Tantas quejas tienen cierta concordancia con los números; es que la industria viene perdiendo relevancia en la Argentina. Los empresarios sostienen que como consecuencia de la implementación de políticas contrarias al desarrollo del sector, la exportación industrial sufrió un marcado retroceso en el conjunto de las ventas externas del país.

Según datos de la Fundación Mediterránea, las exportaciones de manufacturas de origen industrial -las que cuentan con más valor agregado en el conjunto de los despachos - achicaron su participación del 33% a 27% en el total de ventas al exterior entre 2011 y 2016. De esta forma, sostienen, el país es cada vez más "soja - dependiente", al punto que en la actualidad el 70% de los ingresos por exportaciones depende de los productos primarios y sus manufacturas.

Las autoridades venían preparadas para escuchar un rosario de reclamos y el guante lo tomó Francisco Cabrera quien sacó un papel y les leyó todos los pedidos que en su momento los empresarios habían formulado: "Levantamos el cepo; salimos del default; extendimos el plazo de liquidación de divisas; eliminamos las DJAI; redujimos las retenciones a las exportaciones". Y continuo con la lista:"Normalizamos el INDEC; renovamos la Línea de Inversión Productiva; promulgamos la Ley Pyme con beneficios impositivos; dimos a las Repro el rango de ley; eliminamos el seguro TAP en los puertos; pusimos un plan de facilidades de pagos en la AFIP; entre otras cosas; ¿venimos bien, no?".

Y encima les dio el regalo por el Día de la Industria al anunciarles que "se extenderá a 10 años el plazo para liquidar divisas provenientes de exportaciones, tras haberlo ampliado a 5 años esta misma semana". La sorpresa no se la llevaron solo los empresarios también el propio secretario de Comercio, Miguel Braun, que se enteró en el acto.

Cerró su breve discurso afirmando con satisfacción: "Cumplimos con todos los requerimientos y lo decimos con muchísima satisfacción".

En tanto, el jefe de Gabinete con un discurso más político les recordó a los asistentes de donde veníamos. "La situación económica estructural es muy superior a la de un año atrás", afirmó Peña y recalcar que el gobierno actual posibilitó que el país "se aleje de los mesianismos, los autoritarismos, la pelea y confrontación", ganándose uno de los pocos aplausos que hubo.

No negó la recesión pero hizo un llamado "trabajar juntos, salir de la coyuntura y ver el largo plazo".

A pesar de este llamado los ánimos no son muy optimistas, hay sectores como el automotriz que ven cómo se incrementan las ventas al mercado interno y tienen expectativas de comenzar las ventas a México y Europa en cambio otros sectores aún no ven la luz al final del túnel y creen que la recuperación vendrá recién el año que viene.

Las dudas que tienen son referidas a los reclamos salariales "seguro serán en base a la inflación pasada y no la futura", comentan y el atraso del tipo del cambio que, como siempre, solo Cristiano Rattazzi se atrevió a expresar "el dólar debería estar en 17 o 18 pesos" la misma cifra que el gobierno aspira sea el precio promedio de la divisa para todo el 2017.

Macri estuvo presente con los saludos que trasmitió vía Peña desde China justamente cuando repicaban entre los empresarios los dichos del embajador argentino en Beijing, Diego Guelar, asegurando que se le debe admitir el status de economía de mercado a China. 

"Me parece que Macri nos traerá muy malas noticias de la China", se lamentaban como dando ya por perdida esa batalla.

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