Un acuerdo que creó desacuerdos

Economía

Con evidentes desacuerdos entre los componentes del mercado accionario, se llamó a sosiego la semana bursátil. Las llamadas «expectativas racionales», de compradores y ofertantes, abrieron un arco como no se veía -al menos- desde lo que corre en 2003. Y coincidió esto con el cesar de un tire y afloje con el FMI, de parte de nuestras autoridades de transición, lo que -lejos de promover algún tipo de festejo- dejó salir presiones alcistas anteriores, por vía de los precios y ante una escasa posición demandante en ese último día de rueda semanal que, indudablemente, deja espacios vacíos por cuestiones estacionales.

• Círculo cerrado

Por ahora, no parece factible que se produzcan descarrilamientos, más que temporales, puntuales. Porque en estas dimensiones y con un mix de intervinientes donde las actitudes están medidas, la plaza continúa siendo «gobernable». Más allá, en función del valor de las especies, ese doble apretón que puede significar una suba de costos -por tarifas- junto con la etapa descendente del dólar, quizás afecte competitividad de muchas empresas, que basaron la reacción en el exterior. Más la negativa a reconocer la inflación, con suba de impuestos, se teje una trama poco halagüeña en números contables. Se ha prescindido bastante de ello, es cierto, pero el ir en el aire y flotando, en un punto exige hallar un asidero que posea argumentos de alguna solidez mayor. La de hoy, es una rueda que pondrá a prueba el círculo cerrado y ver si ya se quiere retomar la tendencia. O habrá más sacudones...

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