Un cúmulo de malas nuevas para el Dow

Economía

Si el lunes prácticamente decíamos que todo estaba a favor de la suba accionaria (si alguna vez hacemos un comentario "absolutista", por favor considérelo un error de nuestra parte y desde ya que -amigo lector-le pedimos perdón), ayer las cosas fueron diametralmente opuestas y pocas cosas parecen mas lógicas que 1,09% que perdió el Dow al cerrar en 13.501,7 puntos.

En primer lugar tuvimos el desplome del dólar que retrocedió hasta marcar un récord histórico de mínima ante el euro en u$s 1,3741. A esto se sumó la que parece ser una interminable crisis en el mercado de préstamos de menor calidad trascartón las advertencias de baja en las ganancias Home Depot, DR Horton y Sears. Sin embargo lo que para algunos rebasó el vaso fue una "no noticia", que vino de la mano del presidente de la Reserva Federal.

Decimos "no noticia" porque lo más importante del discurso que dio ayer el señor Bernanke sobre la inflación fue justamente lo que no dijo. Esto es, a menos que queramos considerar que frases de alto contenido poético (y casi nulo sentido lógico) como: "Las expectativas inflacionarias parecen permanecer imperfectamente ancladas", sugieren otra cosa que no sea una visión poco prometedora sobre el futuro de las tasas de interés (será interesante ver la semana próxima ante al Congreso, a qué niveles llega su inspiración creadora). Alguien podría pensar que el retroceso de la tasa libre de riesgo a 5,027% fue uno de esos típicos "pito catalán" que tanto utiliza el mercado para saludar las chácharas y acciones de los grandes reguladores, pero lo cierto es que esto pareció responder más que nada a un vuelo hacia la seguridad disparado por la masiva baja de calificaciones que lanzo Standard & Poors sobre la deuda "subprime" (pésimo para el sector financiero) . Tan significativo fue este asunto, que se le achacó -combinándolo con los malos números de Home Depot y Horton-ser el causante del desplome del dólar.

La idea aquí es que la creciente crisis inmobiliaria pondría a la Fed frente a un dilema casi irresoluble de subir o bajar el costo del dinero.

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