15 de junio 2001 - 00:00

Un día difícil con toros, osos y brujas

Un día difícil con toros, osos y brujas
El miércoles fue una mala jornada (como siempre vale la salvedad de aclarar: para quienes estuvieron "comprados en acciones"), ayer fue peor. Con estos antecedentes, lo mejor es relajarse y confiar en que "lo que el mercado quita, el mercado da", siempre y cuando se tenga la espalda como para persistir hasta ese momento. Una hora antes de la apertura oficial del mercado, los precios se movían ayer en la zona perdedora, así que cuando sonó la campana de largada en el NYSE y las Blue Chips abrían apenas un par de puntos debajo del cierre del miércoles, algunos respiraron aliviados. Pero esto duró apenas unos segundos. Inmediatamente, los precios comenzaron un camino descendente que se mostró imparable hasta eso de las dos de la tarde. Una leve recuperación que apenas si llegó a los 60 minutos, y un nuevo derrumbe que llevó a que los índices quedaran al cierre orillando nuevamente los mínimos del día. El NASDAQ perdía así 3,66%, y si bien en el Dow, las cosas lucían algo mejor porque sólo se retrocedió 1,67% llevando al índice a los 10.690,13 puntos, lo cierto es que ésta fue la mayor caída de las Blue Chips en dos meses. Si bien el volumen negociado creció levemente, esto estuvo lejos de servir de consuelo. Para explicar lo que ocurrió, alguien sugirió que se podía escoger cualquier sector o cualquiera de las malas noticias que a uno se le ocurra, para explicar la merma. Precios mayoristas que crecieron menos de lo esperado por el mercado indicando que aún no se recupera la demanda, un incremento en el número ajustado de desempleados solicitando el seguro de desempleo a niveles no vistos desde agosto de 1992, comentarios negativos que la debilidad del sector tecnológico se extendió a Europa, avisos de caída de ganancias en empresas de la vieja economía como Heinz y de la nueva como Quantum y Charles Shwab, el Banco Central Europeo reduciendo sus estimaciones de crecimiento para el Viejo Continente, General Electric y los crecientes problemas en la adquisición de Honeywell, consejos negativos de las principales casas de Bolsa sobre algunas de las empresas más populares, el inicio de las investigaciones del Senado a la actividad de los "researchers", etc. Como se dice, un día para elegir las malas noticias. Si bien es cierto que muchos inversores estaban preparados para que éste fuese un trimestre duro, por ahora luce peor a lo esperado, lo que dilata en el tiempo el momento en que se espera comience a darse la recuperación. La pregunta es: ¿para qué comprar hoy si aún no se llegó al fondo? La respuesta, la de siempre: para ganarles de mano a los demás. Como siempre, hoy puede haber una suba o una baja, pero con las brujas presentes, mucho cuidado.

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