6 de mayo 2005 - 00:00

Un grupo brasileño también quiere quedarse con Edenor

Marcelo Mindlin
Marcelo Mindlin
Los brasileños ahora vienen por la electricidad: el poderoso grupo GP Investimentos (antes Banco de Garantias) es uno de los cuatro interesados que ingresaron al «data room» para comprar Edenor. Los otros tres son el grupo Dolphin, que encabeza Marcelo Mindlin, el holding Pegasus y el fondo estadounidense Leucadia.

El «data room», una especie de due dilligence colectivo en el que tanto vendedores como interesados brindan y obtienen información, fue habilitado esta semana por el JP Morgan, la entidad a la cual Electricité de France (EdF), dueña de Edenor, le encargó «evaluar alternativas estratégicas con respecto a su inversión en Edenor» (sic de la carta enviada hace 15 días a la Bolsa porteña).

GP Investimentos
, que sigue controlado por dos de sus fundadores, George Pablo Lehmann (la inicial de sus nombres le dan la marca al grupo) y Marcel Tellez, es un desprendimiento del Banco de Garantias, vendido en 1998 por sus dueños brasileños al FirstBoston. Según su sitio de Internet, maneja fondos por más de u$s 2.000 millones y los invirtió en áreas que van desde Internet hasta las grandes tiendas y la TV por cable. Su primera gran operación fue la compra de la red de supermercados Lojas (tiendas)

Americanas. También fueron los constructores de la red de parques de diversiones Playcenter.

Sin embargo, su principal activo es su participación en la cervecera AmBev (la fusión de Brahma y Antarctica), de la que eran principales accionistas hasta que se fusionó el año pasado con la belga Interbrew, formando InBev. Es obvio apuntar, además, que ya están en la Argentina, dado que tienen algo más de 37% de las acciones de Quilmes SA. La versión indica, además, que los brasileños podrían tener como aliado y futuro CEO a Miguel Ponasso, actual «númerouno» de Edenor. Por su parte, Pegasus, que tiene como principal inversor al colombiano Woods Staton -CEO además de McDonald's para la Argentina, y dueño en parte de la cadena Farmacity-, no iría solo en esta operación: lo acompañaría el fondo estadounidense Rohatym, cuyo asesor es Felix Rohatym, embajador en París durante la presidencia de Bill Clinton. Quien está al frente del negocio es su hijo Nicholas, «uno» del fondo.

• Intereses

En Pegasus, además de Staton, tienen intereses sus « managing partners» Mario Quintana, Richard Gluzman y Dirk Donat, así como «silent partners» como la familia Gorodisch -ex dueños del Banco Crédito Argentino- y Carlos Preitti -ex dueño de la panificadora Fargo-.

Uno de los «misterios» que se revelarán en el «data room» es
cuánto de su 90% en Edenor venderán los franceses. Está claro que EdF venderá al menos 51% de su participación; es que, tal como hicieron otras empresas internacionales, la intención de esta venta -además de salir de un mercado que ha dejado de ser prioritarioes que la división argentina no figure en los balances consolidados de EdF, algo imposible si la empresa local tiene carácter de «controlada», y lo que no sucede cuando la participación es minoritaria.

Según fuentes del mercado,
«el porcentaje a vender, así como si se quedan o no como operadores de Edenor, dependerá del comprador». En otras palabras, si se sienten «cómodos» con el nuevo socio. La pareja seriedad y solidez de los cuatro interesados parecería no otorgarle ventajas en este campo a ninguno de ellos.

De todos modos, además del posible «afecto societatis» entre
EdF y el comprador, la principal variable será el precio, aunque esto parezca una verdad de perogrullo. Cabe recordar que Edenor arrastra una deuda cercana a los u$s 500 millones, cifra que -obviamente- pesará fuerte en el valor final de la compañía. EdF tiene 90% de las acciones de Edenor; el restante 10% está en manos de los empleados, a través del PPP ( programa de propiedad participada). Y también podría influir sobre la decisión final alguna posible resistencia oficial a que otro grupo brasileño se quede con una empresa local estratégica.

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