19 de mayo 2001 - 00:00

Una buena semana que deja incógnitas

Una buena semana que deja incógnitas
La que pasó fue una buena semana. Pero de ahí a decir que la decisión de la Fed de recortar la tasa de Fed Funds disparó un rally alcista, parece algo aventurado.

Es que si bien la suba de 4,44% que tuvo el Dow en los últimos cinco días, y la de 4,34% del NASDAQ son interesantes, no son para nada algo extraordinario. De hecho y en contra de lo que se podía esperar, la tasa de los bonos del Tesoro a uno y dos años subió, en tanto que a 10 y 30 años experimentó sólo un muy ligero retroceso, que no alcanza a paliar el alza de casi 6% que han tenido a lo largo del año. Incluso, si hemos de ser sinceros, la suba de 4,59% que tuvo durante las últimas cinco ruedas el petróleo o 7,16% del oro (esto vinculado a las operaciones de venta de reservas del Banco de Inglaterra), son señales no demasiado alentadoras, a las que también contribuyó la suba de prácticamente 1% del dólar frente al yen y de casi 0,5% ante el euro. Como era dable esperar luego del anuncio de los números de Dell Computers y Palm, que se conocieron al cierre del jueves (y al que luego se sumó los de GAP), el mercado abrió el viernes en baja y se mantuvo negativo casi sin interrupciones hasta los últimos 15 minutos de operaciones. Si al finalizar la rueda el promedio industrial quedaba en 11.304,74 puntos mostrando una mejora de 0,47 por ciento, o el mercado electrónico trepaba 0,24 por ciento, esto parece haber tenido mucho que ver con el vencimiento de opciones. Si bien tradicionalmente esto conlleva un incremento de volumen en el mercado subyacente, los poco más de 1.100 millones de acciones negociados en el NYSE o 1.780 millones del NASDAQ (poco en términos efectivos y menos aún en términos relativos), explican el elevado grado de sensibilidad mostrado por los precios y cómo se generó el movimiento alcista de último minuto. En este escenario volvió a sentirse durante la última jornada la gran dicotomía que existe entre quienes apuestan a una rápida recuperación y quienes permanecen escépticos frente a la posibilidad de que los problemas hayan terminado. Es que muchos esperaban un fin de semana a toda orquesta si lo que había impulsado la suba de los precios era realmente el recorte de tasas por parte de la Fed y no la apática rueda del viernes, en donde la mayor parte de los números que se conocieron sobre las empresas resultaron peor a lo esperado. De todas formas no puede dejar de señalarse que el Dow sigue estando por sobre la línea de los 11.000 puntos. Tal vez en el fondo lo que esté pesando más para quienes no confían, es el viejo adagio de Wall Street: "Sell in may and run away" (vende en mayo y huye).

Dejá tu comentario

Te puede interesar