Granos, biodiésel y dólares: la apuesta del Gobierno para Vicentin

Economía

Tendrá una marcada injerencia en el mercado de granos, dominado hasta ahora por multinacionales. Ofrecerá mejores condiciones a los productores.

Cuando el Gobierno tomó la decisión de expropiar la firma agroindustrial Vicentin, lo hizo con un claro plan en mente: utilizarla como empresa testigo en el mercado de granos -así como lo hace con YPF en el mercado de naftas-, pero también para tener contacto directo con los pequeños y medianos productores que le venden materia prima y de alguna manera, brindarle mejores términos en la comercialización que las multinacionales.

El Gobierno no solo busca pisar fuerte en un sector clave para la economía argentina y la generación de divisas sino también poner mayor foco en qué se exporta y cómo se exporta. Es decir, en lo que el propio Alberto Fernández llamó la “soberanía alimentaria”.

En resumidas cuentas, la estructura productiva de Vicentin, en manos del Estado, pasará a tener un rol fundamental en la pospandemia “porque sería el artífice ideal para poner en marcha un programa de acción contra el hambre”, según detallaron fuentes del Gobierno a Ámbito.

La soberanía alimentaria comprende a la facultad de cada pueblo para definir sus propias políticas agrarias y alimentarias. En este esquema el asociativismo, el comercio justo y la innovación tecnológica estarían dentro de la agenda de trabajo del flamante interventor de Vicentin y exsecretario de Agricultura, Gabriel Delgado.

Otro punto a destacar es que la expropiación de la compañía, comprende, según el decreto firmado por el Presidente, todos los activos y la operatoria de Vicentin SAIC. De esta manera, también abarca un grupo de sociedades donde la empresa agroindustrial tiene participación como accionista, con mayor o menor injerencia. Estas son, la Algodonera Avellaneda, su bodega de vinos de alta gama (Vicentin Family Wines) y el frigorífico Friar y hasta Terminal Puerto Rosario, entre otras.

Al mismo tiempo, la empresa agroindustrial es socia de la multinacional Glencore en Renova, la principal empresa productora de biodiésel de la Argentina. Así es que esta asociación podría además beneficiar a YPF, la empresa estatal que se hará cargo de la operatoria de Vicentin a través de su subsidiaria YPF Agro, porque podría autoabastecerse de parte del biocombustible necesario para el corte obligatorio con el gasoil.

En tanto, actualmente el grueso del negocio exportador de granos y subproductos está en manos de multinacionales entre las que se destacan la china Cofco, Dreyfus, ADM y Cargill. En la práctica Vicentin era la principal empresa de capitales nacionales en exportaciones y muy por detrás aparecían AGD, Molinos Agro (Grupo Pérez Companc) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

A partir de ahora en más y con el ingreso de YPF agro en Vicentin, también está en los planes del Gobierno potenciar la venta de insumos para el agro de la primera firma. El canje de cereal por combustibles, fertilizantes, semillas y bolsas para silo, entre otros productos que ofrece la empresa, pasarían a ganar terreno en las operaciones comerciales del grupo.

Finalmente, en lo inmediato, la primera cuestión a resolver por los interventores de la empresa, será la situación financiera de los casi 2.600 productores agropecuarios afectados por el default. Para ello, el Gobierno está planteando diversas alternativas que comenzarán a cristalizarse en los próximos días.

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