Wall Street errático a la espera de datos y balances (mientras el petróleo sigue en alza)
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Wall Street cerró ayer con pérdidas (Dow Jones: -0,72%; S&P 500: -0,69%; Nasdaq: -0,64%) en una sesión volátil que comenzó con signo mixto y con el índice industrial como el único con ganancias. Así fue el inicio de una semana marcada por varias referencias interesantes: mañana se conocerán las actas de la última reunión de la Fed y los datos de inflación de EE.UU., al tiempo que comenzará la temporada de resultados en la primera economía del mundo, conociéndose las cuentas de los grandes bancos de Wall Street, y comienza la reunión anual del FMI y el Banco Mundial. El Nasdaq cedió de los 14.500 puntos en una sesión en la que llegó incluso a superar la barrera de los 14.600.
Energía
Los valores energéticos lideraron las ganancias parte de la sesión, pero se desplomaron al cierre. Todo ello tras una semana que fue ligeramente alcista para la renta variable estadounidense, que descontó el viernes pasado unos datos de empleo peores de lo esperado, pero que según los analistas no alterarán los planes de la Fed - presidida por Jerome Powell- de iniciar el “tapering” en su próxima reunión de principios de noviembre. Vale recordar que en las últimas semanas, la suba en los rendimientos de la deuda pública estadounidense por la previsión del “tapering” arrastró la valoración de las acciones tecnológicas, tal y como sucedió en los meses de marzo y abril.
En cuanto al petróleo, el JP Morgan ha vaticinado que el petróleo puede llegar a los 100 dólares en el medio plazo. “Reiteramos nuestra visión alcista del petróleo y las acciones petroleras en un trimestre caracterizado por el fortalecimiento material en todo el complejo energético y con las recompras de acciones avanzando a pleno rendimiento”, afirman sus analistas. El barril de West Texas, de referencia en EE.UU., superó los 80 dólares al igual que el Brent (80,52 y 83,62 dólares respectivamente). De modo que mientras la pandemia del covid-19 parece controlada, con el impacto de la variante Delta cada vez más reducido, los inversores están ahora más preocupados por la inflación y la escalada de los precios de la energía, que amenazan con provocar una crisis global y crear un entorno de estanflación, con alta inflación y bajo crecimiento. El oro negro acumula una revalorización del 65% en lo que va de año, que se amplía hasta el 83% en los últimos doce meses.
Por su parte Goldman Sachs rebajó sus previsiones para el crecimiento de la economía de EE.UU. hasta el 5,6% para 2021 y hasta el 4% para 2022. Desde el banco hacen referencia a la esperada disminución del apoyo fiscal y una recuperación que no termina de llegar del gasto en consumo. En un primer momento, desde la entidad anticipaban que EE.UU. creciese un 5,7% en 2021 y un 4,4% en 2022.



