Diálogos de Wall Street

Economía

Wall Street sube, baja, gira en frenesí. ¿Dónde está la brújula? Consultamos a Gordon Gekko en busca de un rumbo preciso.

Periodista: Un día notable. Más que una rueda fueron las cuatro estaciones de Vivaldi. Hubo de todo. Sorpresa por la inflación molto vivace de junio; más sorpresa todavía, por la reacción cálida de los mercados, un allegro impensado. Y de su mano surgieron nuevos récords intradiarios de la Bolsa. Pero eso no era todo. Sorpresa otra vez con la pobre subasta de bonos del Tesoro y consiguiente devolución de ganancias. Al final, acciones para abajo y tasas largas, pum para arriba. ¿Qué se puede decir de una jornada así?

Gordon Gekko: Que por suerte mañana será otro día.

P.: Un portal lo resume así: “Las acciones cayeron tras conocer el informe de inflación”. ¿Cómo explicar todo lo que sucedió en el medio?

G.G.: O sea, “fish and chips”. Lo cual no deja de ser cierto, tampoco. Mal número de inflación, más alto que lo pensado; y los mercados cayeron. Lo interesante, estoy con usted, es todo lo que ocurrió en el medio. Que haya podido suceder, todo junto, en un solo día.

P.: No parecen existir convicciones muy firmes. Vamos hacia donde sopla el viento. Y es un viento en remolino, que sopla en rachas.

G.G.: También fue el estreno de la temporada de balances. Y JPMorgan Chase arrancó con números, en apariencia, muy robustos, y un claro retroceso de su cotización.

P.: Me confundí un poco. ¿Nada es como parece?

G.G.: Lo de JPMorgan es sencillo. Superó los estimados de ganancias, no los de ingresos, y eso se castiga. Punto.

P.: ¿Qué decir de la inflación minorista? Tanto hablar de una desaceleración, y junio se destapa con un aumento de 0,9%. El doble de lo que se esperaba. ¿El mercado de bonos, después de la baja de tasas largas de la semana pasada, no está en off-side?

G.G.: Esa fue la primera reacción. Pero la segunda, que no tardó en hacerse presente, corrigió toda la suba de las tasas largas. Y si después volvieron a trepar, con fuerza, ya no fue por la inflación en sí. No de manera directa. La licitación de bonos del Tesoro a 30 años despertó escasa convocatoria, y ahí la situación se picó de vuelta.

P.: La inflación no se rindió todavía. Los últimos doce meses trepó 5,4%, el registro más elevado desde agosto de 2008.

G.G.: Eso es historia. No muy relevante. Neto de la caída de precios que produjo la pandemia – y el encierro - el año pasado, el avance fue de 3,5%. Elevado, pero casi dos puntos porcentuales menos.

P.: De acuerdo. Pero tomo su palabra, lo que importa es la velocidad a la que suben los precios en la actualidad. Y el ritmo anualizado del último trimestre es 9,6%. Si esto no es inflación, ¿qué más haría falta? Y ojalá que sea un fenómeno temporario. Ya llevamos cuatro meses a todo vapor.

G.G.: Esa es la discusión. Comparto. La inflación promedio de junio fue 0,9%. Un tercio explicado por la suba de los autos usados. Como pasó en abril, se encarecieron más de 10% en el mes.

P.: ¿Y los autos cero kilómetro?

G.G.: 2%. Pero hay problemas de entrega. Faltan microchips. No se va a arreglar pronto. Por si solos los autos usados explican un tercio de la inflación mensual. El último año, treparon 45%. Al igual que la energía. Las autos nuevos, 5,3%.

P.: ¿EE.UU. enfrenta una inflación automotriz? Si es un problema de un solo ítem no es inflación, es un cambio de precios relativos muy impresionante pero, si no se derrama a otros componentes de la canasta de consumo, no sería tampoco un asunto tan delicado.

G.G.: La mitad de los bienes y servicios computados subió 0,2% o menos. Bajó con respecto a 0,3% de mayo. En los últimos doce meses, el aumento fue 2,2%. Los díscolos son un puñado. Autos y transporte, hotelería, pasajes de avión, entrada a espectáculos. Y no aflojan. Pero tampoco contagian al resto.

P.: Los segmentos más perjudicados por la pandemia son los que más repuntan.

G.G.: Así es. Algunos recuperaron los precios pre-pandemia, otros como los pasajes aéreos están todavía por debajo. Si se toma la inflación núcleo y se deducen autos y los servicios afectados por la pandemia, la suba fue 0,31% en abril, 0,28% en mayo y 0,22 en junio. No muy distinto de la mediana. Da muy bien. ¿Y sabe qué? No hay otro tema más importante que este. Esa es la brújula. Todo lo demás es hojarasca.

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