4 de abril 2001 - 00:00

Ya rige el impuesto al cheque: qué preguntó el público

Muchas dudas de público y empresas hubo ayer en el debut del impuesto a los movimientos en cuenta corriente y la obligación de abonar con cheque o algún otro medio de pago toda operación de más de $ 1.000. En primer lugar, las quejas se centraron con los cheques de pago diferido realizados incluso con anticipación al anuncio del nuevo tributo. Dado que en definitiva implican débitos o créditos en la cuenta corriente al momento de hacerse efectiva la fecha de pago, están alcanzados con 0,25% del monto en cuestión. También en las empresas hubo reclamos por lo que se juzga como una doble imposición: las facturas incluyen IVA, pero los cheques se emiten por el total, por lo que la alícuota se estaría aplicando también sobre ese gravamen. En definitiva, un impuesto sobre otro impuesto. Entró en vigencia además la posibilidad de que los bancos rehabiliten a quienes se les cerraron cuentas corrientes por emitir cheques sin fondos. Según las entidades, sólo 50.000 de los más de 320.000 inhabilitados podrían ser considerados "clientes posibles"; el resto siguió incumpliendo con otros pagos (préstamos, tarjetas de crédito, etc.) o no volvió a operar en el sistema financiero, por lo que no sería reaceptados.

El primer día de la vigencia del impuesto a los movimientos en cuentas corrientes pasó sin grandes sacudones pero con muchas dudas entre los clientes del sistema bancario.

Básicamente, y a pesar de la amplia difusión que tuvieron la ley y su reglamentación, las preguntas se refirieron a quiénes estaban alcanzados por el gravamen, cómo satisfacer la obligación de pagar con algún medio distinto al efectivo cuentas superiores a los $ 1.000, y el precio de los servicios financieros para cumplir con el nuevo marco legal.

También hubo llamados a este diario protestando por lo que se interpreta (¿válidamente?) como una doble imposición: dado que las facturas por venta de bienes o servicios incluyen el IVA -y muchas veces también retención por Ingresos Brutos en algunas provincias-se está reteniendo la alícuota de 0,25% sobre el total del monto de la factura, que engloba a esos tributos.

Un breve resumen de las consultas más escuchadas en las sucursales bancarias debería incluir:

*Qué hacer para conseguir la rehabilitación en los casos de cierres de cuentas por cheques sin fondos.
En general, las entidades -que tienen ahora la potestad de decidir a quién le reabren la cuenta y a quién nomostrarán un criterio bastante restrictivo. Se sabe que entre personas físicas y jurídicas existen 320.000 inhabilitados; de ellos, 100.000 no están «informados» negativamente en el Veraz, porque sólo tuvieron incumplimientos con emisión de cheques. De ellos, 50.000 exhiben un comportamiento ejemplar en lo que hace a pago de tarjetas de crédito, préstamos y otras obligaciones; los otros 50.000 son una incógnita porque no hicieron ninguna otra operación crediticia desde su inhabilitación. En resumen: hay 50.000 con muy buenas chances de reapertura de cuenta, 50.000 que los bancos estudiarán muy de cerca, y otros 220.000 cuyas chances (porque además de emitir cheques voladores también dejaron de pagar otras obligaciones) de ser readmitidos en el sistema son casi nulas. Desde ya, quienes hayan sido inhabilitados por la Justicia con sentencia firme, no podrán aspirar a la rehabilitación: para ello haría falta un indulto o una amnistía (instancia poco probable, desde ya...).

*Qué pasa con los cheques de pago diferido emitidos antes de la vigencia de la ley.
Dado que el impuesto es a los débitos y créditos en cuenta corriente, no debería haber dudas: pagan al momento de ser depositados aunque hayan sido escritos meses antes.

*Cómo cumplir con la obligación de no pagar en efectivo importes superiores a $ 1.000
. Las variantes son numerosas: cheque del banco, cheque cancelatorio, giros, transferencias, tarjeta de crédito.

*Si alguien tiene u$s 15.000 en el colchón, se compra un auto y no tiene cuenta, ¿cómo le paga al concesionario y cumple con la ley?
Los bancos están ofreciendo cheques propios, cheques cancelatorios, giros y transferencias. Sin embargo, todavía no está claro si el cliente puede o no llevar la plata al banco y hacer un depósito en la cuenta corriente del vendedor del vehículo (o casa, o lo que sea que cueste más de $ 1.000). De hecho, cuando una entidad concede un crédito prendario o hipotecario, el tomador jamás ve el «cash»: se lo deposita en la cuenta del vendedor. En caso de tratar de pagar «por afuera» del sistema, o sea al contado, se corre el riesgo de que el vendedor perciba el importe, se lo guarde y a los diez minutos exija el pago del bien entregado o la devolución del mismo: es que todo pago superior a $ 1.000 que no se haga con cheque (o medios alternativos) no tiene valor cancelatorio de una deuda.

Costo

*Cuánto cuesta tener una cuenta corriente; si el cliente emite un cheque por año, ¿le conviene a nivel costos abrir una o es preferible echar mano a cheques del banco? La respuesta varía tanto como las ofertas disponibles en el mercado financiero. Hoy los bancos cobran -en su mayoría-un monto fijo por cada cheque propio que le venden a un cliente; sin embargo, como sobre ese cheque deben tributar 0,25%, rápidamente pasarán a un régimen de comisión variable. También están estudiando el rediseño de sus «paquetes» que incluyen caja de ahorro, cuenta corriente, descubierto, tarjeta, etc. para adaptarlos a la nueva realidad del mercado. Pero hoy ya existen cuentas corrientes (o paquetes) sin costo de mantenimiento: se paga por cada cheque que se libra, y si no se usa no se paga nada.

*¿Los bancos ya están cobrando, liquidando y depositando el tributo?
La respuesta es sí; en muchas entidades se trabajó a «full» durante el fin de semana para adaptar los sistemas a la obligación de retener la alícuota del gravamen.

Un vocero del
Banco Río dijo que no hubo «aglomeraciones en las sucursales; la gente consultó sobre cómo repercutía la medida en su movimiento de fondos, pero en general no hubo protestas sino comprensión por el mal momento de la economía y la necesidad de cerrar el bache fiscal». El portavoz reveló que en su línea de atención telefónica, Río Line, recibieron ayer cerca de 800 llamadas preguntando por el impuesto y el sistema de pagos. «Como referencia, cuando lanzamos algún tipo de crédito hipotecario nuevo, el promedio es de 2.000 llamadas diarias», informa la fuente.

Por su parte
Juan Prada, gerente de productos transaccionales del HSBC, admite que «tanto a nosotros como a los clientes esto va a tomarnos varios días para tenerlo totalmente en claro. Pero el viernes instruimos a nuestra fuerza de ventas y al personal de atención al público para que a la apertura de hoy hubiera la menor cantidad de problemas posible. Y la verdad es que la jornada transcurrió muy tranquila». Prada adelanta que su entidad ofrecerá cheques propios (los prefieren a los cancelatorios, que, según él, no son aceptados por el público) a un costo que hoy es de $ 15 fijos, pero que cambiará por una tasa variable de acuerdo al monto.

Desde el
Banco Galicia su colega Alfredo Tenaglia coincide en el tipo de consultas que recibieron ayer. «Distribuiremos un instructivo (entre ayer y el viernes) tanto a los clientes como al personal sobre cómo funciona el nuevo sistema», dice. Para los pagos por encima de $ 1.000, están ofreciendo giros o transferencias porque no venden cheques cancelatorios ni propios. «Pero podríamos rever esta decisión comercial si los clientes lo demandaran», reconoce.

A su vez en el
BBVA Francés, un vocero dijo que «no hubo agolpamiento de gente, tampoco cierres ni apertura de cuentas corrientes por encima del promedio normal». Agregó que los sistemas del banco funcionaron sin problemas, y que sus empleados no recibieron una «andanada» de consultas. «Por el contrario: hubo menos gente en las sucursales que cualquier otro martes posterior a un feriado», agregó.

Alberto Balacco
, director del Banco Credicoop, también dijo que era «demasiado temprano para ver cómo reaccionará el público». El ejecutivo admitió que «el banco será muy prudente en lo que hace a reapertura de cuentas de inhabilitados; todavía no hemos definidos los criterios por los que nos guiaremos, pero insisto en que -a pesar de que están en estudio-se verán guiados por la mayor de las prudencias». Balacco dijo que la norma todavía pasará «por un período de adecuación, en el que veremos la sanción de resoluciones aclaratorias, como por caso la que obliga a las personas jurídicas a cerrar sus cajas de ahorro. Mientras, estamos trabajando también en el diseño de nuevos paquetes, porque esta ley hará que se incorporen nuevos actores al sistema».

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