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Alivio para concesionarios: venta de usados creció el 9%
Alberto Príncipe
«Julio nos sorprendió. Pensábamos que sería un mes estacional como ocurre todos los años, pero siguió el crecimiento que se había dado en junio cuando manifesté que habíamos tocado fondo», dijo Alberto Príncipe, titular de la CCA.
En los primeros 7 meses del año se vendieron 731.825 vehículos, lo que representa un 15,8% menos que las unidades comercializadas en igual período del año pasado.
A su vez, el estudio de la CCA asegura que el mes pasado se vendieron 116.477 vehículos (9.457 más que en junio), mientras que en julio de 2008 se habían vendido 127.650 unidades. El titular de la Cámara que nuclea a los concesionarios dijo que «estas cifras nos llevan a replantear nuestras proyecciones que hasta junio eran malas, por otras optimistas». Estimó que en 2009 se comercializarían un promedio de 1.250.000 unidades usadas contra casi 1.400.000 del año pasado. Las ventas por provincia continuaron lideradas por Buenos Aires, seguida por la de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Consultado sobre el precio de los autos en un escenario de crisis, dijo que están «entre un 20% y un 25% más bajos que en agosto o setiembre de 2008» y recordó que en aquel momento el dólar estaba en casi $ 3 y ahora en $ 3,85.
«Con este panorama, no creo que haya mejor oportunidad de compra que la que se está dando ahora, porque los precios son realmente seductores», dijo Príncipe.
«De aquí a fin de año los valores de los autos, poco a poco, van a tener un rebote y por lo tanto, los precios serán distintos a los del primer semestre», agregó
Asimismo el empresario advirtió sobre la necesidad de una ley que regule la relación terminal-concesionaria para organizar el comercio de vehículos usados. Al respecto destacó que «nuestro socio estratégico Brasil, con el cual tenemos terminales compatibles para ambos países, tiene una ley con estas características que se conoce como la Renato Ferrari, promulgada en 1999, y nosotros no».
Príncipe recordó que el detonante para que Brasil sancionara esa ley fueron «los abusos que se producían en ambos lados. Esa ley contribuyó a ordenar el sector y hoy basta con mirar a ese mercado para saber si fue beneficiosa o no».
«Sabemos que países cíclicos como el nuestro, el negocio del auto varía de un año a otro. Y no es la primera vez que después de hacer grandes inversiones en concesionarias, de acuerdo con los manuales de las distintas terminales, debemos soportar que en la zona otorgada para la venta en época de crisis nos incorporen un nuevo concesionario», explicó.


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