19 de mayo 2016 - 00:00

Ascenso de Podemos, enigma para Europa

 España volverá a las urnas para elegir a su jefe de Gobierno. En los hechos, el 26 de junio no implica un balotaje sino una reedición de los comicios de diciembre, cuyo inédito y equitativo reparto de votos sólo generó un semestre de desgobierno. A fines de 2015, los grandes partidos que vienen administrando España desde la caída del dictador Franco, el Partido Popular (PP) y el PSOE, no acumularon la cantidad de votos suficientes para alcanzar la hegemonía parlamentaria necesaria, ni siquiera en alianza con las ascendentes formaciones de Podemos, de cierta cercanía ideológica con el partido de la rosa, y Ciudadanos, más dialoguista con el PP por su identidad programática conservadora.

España vive una crisis particular: no se fue nadie, se quedaron todos; por lo pronto, en el cuarto oscuro. Tras cuatro meses de pactos fallidos y alquimias legislativas incruentas, todo quedó en fojas cero. Eso sí, los nuevos comicios traerían un hecho novedoso que ahondaría el retroceso representativo del bipartidismo local. Según marcan varios sondeos, la novel coalición Unidos Podemos (que vincula al sello político liderado por Pablo Iglesias y a la tradicional Izquierda Unida, pero también a movimientos políticos regionales y ecologistas) podría vencer en votos al PSOE, sepultar el tradicional reparto bicéfalo de cuotas de poder en La Moncloa y poner en una posición de gobernabilidad a un colectivo, hijo del levantamiento ciudadano conocido como Los Indignados, crítico de los planes de austeridad europeos.

Tal es la fuerza del hecho noticioso más significativo en la segunda temporada de la campaña presidencial, la mencionada supremacía del pan-Podemos con respecto al PSOE, que derivó en una muletilla informativa diaria. En concreto, con la palabra de origen italiana "sorpasso" (no reconocida por la RAE), los diarios más influyentes resumen en títulos y portadas el posible adelantamiento de la formación granate con respecto a la fuerza del exjefe de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. "Sorpasso" tiene una etimología política: es parte del histórico diccionario gramsciano del PC Italiano y también fue tomada por su par partidario español para sintetizar la meta hegemónica de que la izquierda más radicalizada y proletaria aventaje a los sellos más gradualistas (que serían, según esta lectura, la Democracia Italiana y el PSOE).

El ascenso de Unidos Podemos se trasladó a la narrativa electoral socialista, que prioriza a Iglesias como contendiente electoral en sus spots. En los últimos días, los creativos socialistas lanzaron una propaganda que comienza diciendo: "Atención, este video puede herir la susceptibilidad de todos aquellos que votaron el 20D". Luego, el PSOE advierte que la posición "obstinada" de Iglesias en bloquear un Gobierno de coalición con ambos y Ciudadanos precipitó el actual desconcierto nacional y la continuidad del PP al frente de las encuestas.

"El temor está omnipresente en el PSOE. Se extrapolan datos y se hacen conjeturas y se concluye que existe el riesgo de que el famoso 'sorpasso' por la izquierda se convierta en real", concluyó una columnista del diario El Mundo.

En el plano económico regional, el hipotético aumento electoral de Unidos Podemos no inquietó a los mercados financieros, que sí reaccionaron con dureza cuando el entonces ascendente Syriza griego desafió las metas fijadas por Bruselas. En ese sentido, la denominada "troika" europea acaba de aplazar las multas a Madrid por su elevado déficit fiscal pero, a su vez, determinó que el próximo Gobierno deberá achicar drásticamente el gasto público. ¿Cómo actuaría Podemos, ya sea en La Moncloa o como primera fuerza opositora, en un escenario de tensión con la eurozona? En principio, el portal Viento Sur, donde publican artículos periodistas y escritores cercanos a Iglesias, acaba de criticar los aspectos ambiguos del programa de Unidos Podemos.

Unas semanas atrás, Iglesias evidenció su buena relación con la primera fuerza política helena y, aclaró que prefiere hablar de sorpassokización para reivindicar el adelantamiento político que Syriza ya logró con la anterior fuerza gobernante Pasok (el PSOE griego). Hoy, el Gobierno del (ex) antitroika Alexis Tsipras respeta los planes fijados por Bruselas. Iglesias, por ahora, replica el ascenso electoral de su par griego. Resta saber qué haría en caso de llegar al Gobierno.

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