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Asesinan al embajador ruso en Turquía en represalia por los ataques en Alepo
Andréi Karlov recibió cinco disparos y murió poco después en el hospital. Investigan los vínculos del tirador con organizaciones terroristas.
Consternación. El embajador ruso Andréi Karlov yace en el piso de una galería de arte luego de recibir cinco balazos del policía Mevlüt Mert Altintas (arriba). El atacante gritó luego consignas habituales de los grupos yihadistas, como “Alá es grande”, y aseguró que sus actos eran en venganza por el asedio a la ciudad siria de Alepo (abajo).
Inmediatamente después de abrir fuego, dijo en árabe: "Somos los que juramos lealtad al profeta Mahoma y a la Yihad", consigna que también es repetida por islamistas sirios antes de entrar en batalla.
Al cierre de esta edición, Al Qaeda y Estado Islámico celebraron en sus redes sociales el crimen aunque ninguno se lo adjudicó.
Altintas se acercó a Karlov mientras yacía en el suelo y le disparó otro tiro a corta distancia. Luego destruyó varias de las fotos enmarcadas que se exhibían en las paredes de la galería. La gente corría despavorida en busca de refugio, informó NTV, que dijo que otras tres personas resultaron heridas.
Posteriormente, el joven subió al segundo piso del mismo edificio y se enfrentó a tiros con la policía durante 15 minutos, antes de ser muerto por los agentes, informó la agencia turca Anatolia.
Rusia y Turquía calificaron el hecho como un acto terrorista. Los presidentes de ambos países, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, coincidieron en afirmar que el ataque fue una provocación destinada a afectar las relaciones bilaterales y el diálogo para hallar una solución a la guerra en Siria.
"Necesitamos saber quién guió la mano del asesino", dijo Putin según declaraciones reproducidas por la agencia Interfax. Además, afirmó que la respuesta al ataque será un endurecimiento de la lucha contra el terrorismo.
El mandatario ruso ordenó la formación de un grupo de investigación junto a autoridades turcas. También Erdogan anunció una investigación conjunta entre ambos países, en un discurso televisado realizado poco después de hablar por teléfono con su par ruso
Rusia es un aliado del dictador sirio Bashar al Asad y sus ataques aéreos fueron fundamentales para que las fuerzas sirias acabaran la semana pasada con la resistencia rebelde en la ciudad de Alepo. Turquía, que apoya a los rebeldes sirios, estaba reparando sus relaciones con Moscú después de derribar un caza ruso sobre Siria el año pasado.
La policía turca, en tanto, allanó la casa del atacante y detuvo a su madre y a su hermana, informó la agencia de noticias Dogan.
El ataque ocurrió en la víspera de una reunión en Moscú entre los cancilleres de Rusia, Irán y Turquía, las tres potencias que mantienen tensas negociaciones desde hace semanas para garantizar y coordinar la intermitente evacuación de decenas de miles de civiles y combatientes rebeldes sirios en Alepo.
El Ministerio ruso de Relaciones Exteriores ratificó ayer el encuentro pese al asesinato del embajador en Ankara.
| Agencias Reuters, EFE, DPA, AFP y ANSA |



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