27 de enero 2015 - 19:26

Asumió Tsipras y prometió acabar en Grecia con la “desastrosa austeridad”

Alexis Tsipras juró ayer, apenas un día después de su triunfo electoral, como primer ministro de Grecia. Su partido sacó el 36% de los votos, pero la ley electoral le da al ganador un premio de 50 bancas que lo dejó a sólo dos de la mayoría. Por eso se alió con los nacionalistas.
Alexis Tsipras juró ayer, apenas un día después de su triunfo electoral, como primer ministro de Grecia. Su partido sacó el 36% de los votos, pero la ley electoral le da al ganador un premio de 50 bancas que lo dejó a sólo dos de la mayoría. Por eso se alió con los nacionalistas.
 Atenas - El izquierdista Alexis Tsipras prestó juramento ayer, sin demoras, como primer ministro de un Gobierno griego de línea dura, que rechaza el rescate financiero del país y está resuelto a enfrentarse a los prestamistas internacionales para presionar por un recorte de la deuda pública y poner fin a casi cinco años de duro ajuste económico.

La victoria del líder del partido Syriza en las elecciones anticipadas del domingo reavivó los temores de nuevos problemas financieros en el país que desató la crisis de la eurozona en 2009.

Es la primera vez que un miembro del área monetaria, compuesta por 19 Estados, será liderado por un partido que rechaza abiertamente las medidas de austeridad respaldadas por Alemania.

"Tenemos por delante un camino cuesta arriba", dijo Tsipras al presidente del país, Károlos Papulias, justo antes de prestar juramento.

"Siempre velaré por los mejores intereses del país", añadió el nuevo premier, quien prometió además terminar con la "desastrosa política de austeridad" en el país y negociar una quita de la deuda con los acreedores internacionales.

Normalmente, el primer ministro jura ante el jefe de la Iglesia ortodoxa griega, pero Tsipras es ateo y ayer se convirtió en el primer jefe de Gobierno que no lo hizo así. Otra ruptura del protocolo fue la negativa del primer ministro saliente, Andonis Samarás, a saludar a su sucesor al pie de las escaleras de la mansión Máximo, la sede de la Jefatura de Gobierno.

Syriza, la coalición de izquierda liderada por Tsipras -quien con 40 años es el primer ministro más joven en la historia de Grecia-, consiguió el domingo un 36,3% de los votos, lo que le otorga 149 diputados, dos por debajo de los necesarios para la mayoría absoluta.

Es por eso que Tsipras alcanzó ayer, pocas horas después de su victoria, un acuerdo con el partido populista de derecha Griegos Independientes, que consiguió un 4,8%, equivalente a 13 escaños.

La constelación política se presenta, por tanto, complicada. Los Griegos Independientes hicieron proclamas nacionalistas durante la campaña y exigieron, entre otras cosas, la expulsión de los inmigrantes ilegales. Por el contrario, Syriza se pronunció a favor de una mayor inmigración. Sólo los une la oposición a la política de la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y su exigencia de una condonación de parte de la deuda griega.

Grecia necesita tener cuanto antes un Gobierno en funciones porque hasta finales de febrero tiene que negociar con la troika un nuevo acuerdo. Sin nuevos créditos, el país se quedaría sin fondos a mediados de año.

Se espera que Yanis Varoufakis, un economista abiertamente contrario al ajuste, se convierta en ministro de Finanzas. "El pueblo griego dio un voto de confianza a la esperanza", escribió Varosufakis en su blog. 

"Se usaron las urnas, en esta espléndida celebración de la democracia, para poner fin a una crisis autorreforzada que genera indignidad en Grecia y que se alimenta de las fuerzas más oscuras de Europa", escribió.

El país recibió 240.000 millones de euros en ayuda internacional desde 2010 para evitar la bancarrota, a cambio de dolorosas e impopulares medidas económicas que comenzaron a implementar los gobiernos anteriores.

En un plazo de diez días, tras la constitución del nuevo Parlamento, el 5 de febrero, la Cámara debe confirmar a Tsipras, un paso que se considera formal. Se espera que el nuevo primer ministro anuncie hoy su gabinete.

Inmediatamente después de jurar al cargo, Tsipras se dirigió al suburbio ateniense de Kesairani para colocar una ofrenda de flores en el Monumento a la Resistencia Nacional, que honra a los más de 200 combatientes de la resistencia griega, algunos de apenas 14 años, asesinados por los nazis tras haber sido entregados por el régimen fascista griego.

Agencias Reuters, DPA y AFP,


y Ámbito Financiero

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