La Habana - Con un saludo de cañón de agua, aterrizó ayer en La Habana el primer vuelo regular de Estados Unidos en más de 50 años, en coincidencia con el tributo póstumo a Fidel Castro, el irreductible adversario de Washington.
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Cuando reservaron sus boletos en Estados Unidos, los pasajeros del vuelo de American Airlines (AA) estaban lejos de imaginar que su viaje a la isla estaría marcado por la muerte de Fidel, principal antagonista de Washington, quien falleció el viernes a los 90 años. "No me lo imaginé, me tomó por sorpresa", pero "son cosas naturales, todo lo que nace muere", declaró el cubano-estadounidense Simón Rodríguez a su llegada.
Desde agosto, las empresas norteamericanas han estado volando al interior de Cuba, pero el vuelo de AA es el primero que llega a la capital.
Mientras el vuelo aterrizaba en el aeropuerto internacional de La Habana, cientos de miles de cubanos, quebrados en llanto o en silencio, desfilaban por la Plaza de la Revolución en tributo a Fidel.
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