El mandamás de la Fuerza Aérea Argentina, Enrique Amreim, quedó prendado del avión coreano Golden Eagle FA-50 tras una visita al stand de Korea Aerospace Industries (KAI) durante la exposición aeronáutica internacional (FIDAE) que hizo Chile en marzo de 2016. El amor a primera vista fructificó en varias conversaciones, tanteó la disposición del Ministerio de Defensa y de la Casa Rosada a abrir la billetera en paralelo con la disponibilidad de KAI para entregar 10 aparatos. En junio de 2016 Amreim elevó una nota confidencial al entonces ministro de Defensa, Julio Martínez, fue el primer paso formal, una “Solicitud de Información y Oferta” respecto de 10 aeronaves coreanas FA-50 Golden Eagle con equipos electrónicos de última generación y armamento, como se lee en el documento reproducido. Sin haber conseguido aún el relevo para los Mirage que fueron desprogramados por la administración Kirchner, Amrein y el alto mando aeronáutico busca en la opción surcoreana el reemplazo de los aviones cazabombarderos A4-AR Fightinghawk, los únicos de combate que quedan en dotación con limitada vida útil. El lobby coreano apuró el paso. En setiembre de ése mismo año, Sang Choi, vicepresidente y gerente general del Departamento de Marketing de Aviones de la División de Marketing Internacional de la empresa KAI fue anfitrión comercial de una delegación de la Fuerza Aérea encabezada por Amreim que visitó las instalaciones de KAI y la 16a Ala de Caza de la Fuerza Aérea surcoreana, con asiento en Yecheon donde probaron en vuelo la aeronave. En noviembre de 2016 Ercole Felippa, entonces presidente de la fábrica estatal de aviones FAdeA, mencionó durante el 1ª Congreso Internacional de las Industrias Aeronáutica, Defensa y Espacio que la oferta de KAI fue por 24 FA-50, 4 a fabricarse en Corea del Sur y los restantes a ensamblarse en las instalaciones de la planta cordobesa. Mismo esquema; la coproducción; que KAI hizo en Perú con el avión entrenador KT-1. En febrero de 2018 ejecutivos de KAI actualizaron la oferta de venta y financiación ante colaboradores de Aguad. Los números no trascendieron, la referencia más cercana del costo del avión es el contrato que firmó Filipinas en 2014, pagó 420 millones de dólares por 12 aparatos FA-50. La coproducción del Golden Eagle podría beneficiar el sector especializado de las industrias aeronáuticas criollas y revitalizar la estatal FAdeA. La nueva ley Nº 27.437 de Compre Nacional establece que en las compras grandes del Estado a proveedores extranjeros se harán acuerdos de cooperación con firmas locales para transferir tecnología, bienes o servicios vinculados al contrato objeto de la operación.
Buscan en Seúl opción para nuevo avión
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