14 de noviembre 2022 - 00:00

Charlas de quincho

Nueva grieta: devolución de" favores", y tiras y aflojas por fondos entre movimientos sociales. Presupuesto en el Senado. Gobierno comienza prever gravedad de la seca.

Cumbre. Horacio Rodríguez Larreta, Mirtha Legrand, Jorge Macri y Belén Ludueña en la fiesta de casamiento en La Rural el sabado por la noche.

Cumbre. Horacio Rodríguez Larreta, Mirtha Legrand, Jorge Macri y Belén Ludueña en la fiesta de casamiento en La Rural el sabado por la noche.

Casamiento y Guerra de los Roses en el PRO. Cristina presidenta, mientras Alberto tomaba distancia en París. Sigue tensión por Humedales. Nueva grieta: devolución de” favores”, y tiras y aflojas por fondos entre movimientos sociales. Presupuesto en el Senado. Gobierno comienza prever gravedad de la seca. Abierto de Polo a full, mientras Qatar entra en tiempo de descuento. Muchos Quinchos alentados por las altas temperaturas (en más de un sentido). Veamos:

DESAYUNO. Que las internas políticas no se aquietan no es ninguna novedad, ni en el oficialismo, ni en el principal grupo de oposición que intentó hacer un esfuerzo de “conciliación” días atrás con un doble encuentro: desayuno PRO, y luego un zoom vespertino del frente Cambiemos. Y, aunque se trató de limpiar el panorama limando las fuertes diferencias entre los precandidatos Horacio Rodríguez Larreta y la ex ministra Patricia Bullrich, nadie cree que la “entronización” ahora de la exgobernadora Mariu Vidal (en su momento archienemiga de la Bulrrich) como tercera precandidata presidencial del PRO, sirva para alejar efectivamente las tensiones y, por el contrario, esto podría profundizar más las diferencias. Tampoco se cree demasiado que Mauricio Macri se haya autodecretado prescindente, de forma definitiva, de esa carrera y, por distintas razones, ninguno de los tres anteriores le tiene demasiada confianza. Dicho esto, el desayuno pareció más una puesta en escena para mostrar algo que dista de existir aún: “unidad” algo que los seguidores de ese espacio reclaman airadamente cada día más. Y, si bien el casamiento de Jorge Macri y Belén Ludueña el sábado en la Rural era una prueba de fuego para los ánimos encendidos del PRO, esta vez se cuidaron más que bien de lo que decían, como lo decían, y hasta el tono que usaban, sin hablar de no dejar traslucir el más mínimo gesto que no fuera una sonrisa, capaz de ser captado por alguna cámara indiscreta.

BODA. El casamiento, el segundo para el ahora mucho más delgado primo Jorge (Macri), tuvo buena convocatoria, aunque todos estaban pendientes de todo lo que pasaba alrededor, y además el zoom de Cambiemos había permitido una especie de acuerdo para que, al menos, las diferencias internas no trascendieran en la forma virulenta en que lo había hecho los días anteriores. En la boda el PRO dio presente sin excepciones arrancando por Mauricio Macri con Juliana Awada, Patricia Bullrich, Carolina Stanley, Horacio Rodríguez Larreta y todo su gabinete, Augusto Rodríguez Larreta, Daniel Angelici con su novia, Cristian Ritondo y también Nicolás Caputo y Ángelo Calcaterra. A la novia la acompañaron todos sus compañeros de la TV con Guillermo Andino a la cabeza más periodistas, técnicos camarógrafos, productores y maquilladores, todos invitados por la novia conductora. El pijama y la cara de dormido de Macri en el encuentro virtual del PRO (a la hora del té, y acompañado de su pareja Juliana, al mejor estilo John Lennon y Joko Ono en marzo del 69, cuando hicieron su protesta por la paz mundial), seguían siendo la comidilla de muchos de los presentes, mucho más que el propio casamiento, la interna y otro hecho para nada menor, como es la sucesión en la Jefatura de la Ciudad, para la cual también ya hay anotados unos cuantos y, si bien es algo más discreta, no por eso está resultando menos virulenta.

REAPARICIÓN. Por el lado del oficialismo las cosas no son demasiado distintas, aunque la reaparición de Cristina de Kirchner en el acto de la UOM, y ahora su prometida presencia en la conmemoración del Día de la Militancia (justo a los 50 años del regreso de Juan Perón al país), consolidan su centralidad, mientras que se encuentra en ejercicio de la Presidencia de la Nación, por el viaje a Francia de Alberto Fernández. “Esto nos complica un poco para mostrarnos como opositores a Alberto”, reconoció alguien del riñón de La Cámpora, preocupado por la inocultable pátina de oficialismo en estas condiciones. El Presidente, en tanto, tomó distancia de los problemas de cabotaje y, además de millas, puso en medio temas internacionales como para ocupar su agenda, mientras la ahora ministra de Acción Social, Victoria Tolosa Paz, y su par de Seguridad, Aníbal Fernández, asumen la representación del Presidente como primera línea de su equipo, y Sergio Massa continúa tratando de ganar tiempo para poder domar la inflación (que no logra, ni con los precios cuidados, sugeridos, congelados, justos, etc), y el frente abierto por la restricción de importaciones que sigue frenando la actividad económica, en algunos rubros en forma ya casi alarmante, y a pesar de la docena y medio de tipos de dólar que ya existen. De lado opuesto, la voz cantante es la de Eduardo “Wado” de Pedro, el ministro del Interior devenido en primera espada cristinista, de visiblemente mejorada oratoria (que tampoco desmiente los rumores sobre una eventual candidatura por el sector de La Cámpora), y que sorpresivamente contó con una ayuda extra, por el nuevo traspié de la vocera, Gabriela Cerruti y las “piedras del covid” que, en realidad, operó como un boomerang sobre su jefe, el Presidente, por el momento retrasando su regreso, con una aparente nueva escala en Indonesia (¿) que, los más perspicaces atribuyen a la decisión de no estar en el país mañana, cuando se conozca el nuevo Índice de Inflación, y otros más malos aún, creen que hasta se podría prolongar después del Día de la Militancia, el jueves 17, con gran acto encabezado por CFK.

DÓLARES. “¿Viste que se “incendió Economía?”, dijo un tanto mordaz uno de los comensales de un glamoroso Quincho en una terraza en pleno Palermo. La alusión, literal, daba cuenta del fuego que pegó en el edificio, en el área de informática, y que levantó algunas suspicacias. El ministro del área, también fue criticado por la autorización de endeudamiento de AySA (la empresa que maneja su esposa Malena), aunque mucho más por el supuesto pasaje en primera a Qatar de su hijo Tomás. “El malhumor social no respeta pelos, ni señales…”, filosofaba otro contertulio, mientras que otros en la mesa, más vale se preocupaban por las nuevas restricciones a las importaciones, producto de la escasez de dólares que aqueja a Economía (en realidad, al Banco Central), a pesar de las buenas nuevas sobre prórrogas y cumplimientos internacionales de los pagos de noviembre y diciembre. En medio, uno que parecía muy informado, dio cuenta de un proyecto de adelantamiento de los ingresos por exportaciones del año próximo (una especie de Plan Soja II, pero más amplio y mucho más adelantado en el tiempo que el anterior, y que según algunos observadores podría “Vaciar” de fondos al próximo gobierno, sea cual fuere su signo. Para matizar también se puso sobre la mesa el caso del Consejo de la Magistratura y el dictamen final de la Corte Suprema que reinstaura a Luis Juez, al menos por unas semanas, en uno de sus sillones. La pregunta de todos era si estaban los votos en el Senado como para declararse en “rebeldía” respecto a lo dictaminado por el máximo Tribunal, y también, si los fueros parlamentarios alcanzan para una situación de esta índole, tema que ni los avezados juristas que estaban en la mesa lograron desentrañar.

FIGURITAS. Por supuesto que con el Mundial de Qatar en la cuenta regresiva, no son pocos los funcionarios que esperan tener cierto alivio por la menor presión de la ciudadanía, distraídas con los vaivenes de la pelota, aunque esa posibilidad parece hasta ahora, más una expresión de deseos que una realidad. Pocos fueron los temas que sacudieron y, por el momento, ninguno tuvo que ver con el juego, ni con la selección. El primero fue el escándalo de las figuritas, luego abruptamente desaparecido de los titulares, y el segundo, el escandalete que se armó alrededor de la yerba brasileña, pero procesada en Uruguay, y que llevó la selección argentina para su estadía, lo que provocó críticas virulentas, en parte justificadas ya que Uruguay no tiene yerba, y la argentina es mucho más reconocida internacionalmente que la de Brasil…La “guerra de la yerba”, parece que tendrá otro capítulo. Y si de picardías se trata, la difusión sobre percepción irregular de planes (recibidos por quienes tienen declaración de bienes personales, otros por muertos, los que compraron dólares, etc.), fue interpretada por varios como una “devolución de favores” en la cada vez más dura disputa de los dirigentes de los movimientos sociales, por los cuantiosos fondos que se están distribuyendo, entre los más amigos. Pero esto no termina ahí, ya que las sospechas sobre el destino final de los mismos en un año eleccionario ya alertó también a los intendentes y a la mismísima CGT en lo que ya se perfila como un conflicto entre los poderes históricos y los nuevos poderes territoriales.

HUMEDALES. Cambio relativo respecto al ascendiente político tradicional. Por de pronto, la asignación de obras públicas a cooperativas piqueteras está causando revuelo en empresas, intendencias, y gremios de la construcción, mientras que la eventual asignación de tierras puede ser otra de la patas del nuevo poder. Así, el reciente dictamen dividido que obtuvo el Proyecto de Humedales, muy impulsado por un sector del oficialismo, fue considerado como un fracaso y un freno respecto a un manejo oscuro de tierras públicas y privadas. Es difícil que el proyecto que ahora obtuvo solo dictamen de minoría se animen a presentarlo en el pleno Diputados, porque si pierden la votación, deberán volver a comenzar con otro recién el año que viene”, confió un diputado oficialista que lo había votado en contra. Es que muchos diputados respondieron más a los Gobernadores (en contra del proyecto porque pretende restarle autonomía a las provincias, y concentrar más aún el poder del Ejecutivo. Así, la oposición logró un dictamen de mayoría (igual, con imperfecciones) con la ayuda de votos justicialistas de varias provincias. Y esto, para algunos, aleja al menos por un tiempo, los temores sobre un manejo arbitrario de tierras de parte del poder central.

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