31 de octubre 2023 - 00:00

Charlas de quincho

Reapareció CFK la semana pasada. La política opaca a la economía. Falta de combustible complica al Gobierno. Los rehenes argentinos de Hamás. Maratón de dirigentes de Cambiemos, que están en el sube y baja, por tv y radios

Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema. 

Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema. 

Arde, como nunca, la política por shock de primera vuelta. Conocidos los resultados, todo cambió abruptamente. Nuevas divisiones y reuniones. Las internas de la oposición, mientras el oficialismo “observa”. Reapareció CFK la semana pasada. La política opaca a la economía. Falta de combustible complica al Gobierno. Los rehenes argentinos de Hamás. Maratón de dirigentes de Cambiemos, que están en el sube y baja, por tv y radios. Empezó Presupuesto 24 en el Congreso. Ni el deporte ayudó a mejorar el humor. Más calor y algunas lluvias no impidieron cantidad de quinchos, en un ambiente ambiguo. Muy contentos los que ganaron, y bajón para los perdedores que buscan recuperar. Veamos.

Resultados

Aunque parezca que transcurrieron varias semanas, apenas pasaron 8 días desde los inesperados resultados de la primera vuelta electoral, que ahora encumbraron al candidato oficialista, Sergio Massa, al primer puesto dejando afuera a la controvertida Patricia Bullrich, del PRO, que había sido ungida como candidata presidencial al frente de Cambiemos. “Ahora todo está en donde debió haber comenzado…, pero de repente se rompió todo, y hubo que barajar y dar de nuevo….”, reconoció un militante de Cambiemos, todavía aturdido por la conmoción del domingo anterior, y ahora teniendo que aceptar a la cabeza a un Javier Milei hasta ayer casi un enemigo; a un Mauricio Macri tan encumbrado como combatido y criticado; y a la mitad del radicalismo en la vereda de enfrente, aunque hasta ahora lo hayan disfrazo de “abstención”, una palabra que los militantes detestan. “Se puede entender que los gobernadores (radicales) no se quieran jugar porque tienen que seguir gestionando y dependen del Gobierno central, pero los dirigentes no tienen cómo explicarlo”, criticaban en una de las principales “parroquias” del conurbano aludiendo a la sospecha sobre el voto implícito en las abstenciones que, para muchos, parece recaer cada vez más en el candidato oficialista, Sergio Massa. “Si Balbín, Frondizi, o Jaroslavsky despertaran, se volverían a morir de ver a un radical votando por su archirrival”, dicen en las “bases” aludiendo al voto implícito a Massa. Mientras, en una nueva partición, iban quedando más dirigentes por el camino, como Elisa Carrió, que cuando todo decante, si no sigue la diáspora, puede quedar al lado de Horacio Rodríguez Larreta (PRO); de Gerardo Morales (UCR), o de Martín Lousteau (UCR), en una especie de Cambiemos devaluado; mientras que Milei (LLA)-Macri (PRO), y algunas ramas del radicalismo vergonzante, siguen para la 2ª vuelta en esta novísima alineación, en la que prima la incomodidad. Es que no pocos están mirando la actitud de los votantes, y a nadie escapa que de no darse los resultados que muchos dirigentes pretenden, los que quedarán expuestos y “sin tropa” serán los por ahora dirigentes. Una nueva realidad que pocos se animan a definir todavía.

Federales

Que el nuevo escenario tiene ganadores, perdedores, y muchas chicanas todavía, como la que Natalia de la Sota, hija del exgobernador y dirigente pejotista, le hizo a Juan Schiaretti que tomó distancia inicial de la cuestión, se fue de viaje (a Arabia, y con otro “saliente” como Omar Perotti de Santa Fe), seguramente para hacer valer (más) su decisión al demorarla hasta su vuelta la semana próxima. Pero en esta estrategia probablemente no contó con que la hija de su jefe político, lo iba a madrugar adelantando su adhesión (y la de Alejandro “el Topo” Rodríguez) a Sergio Massa. “Quiero un Estado que abrace”, dijo De la Sota al mostrar sus diferencias con la postura opositora, algo que seguramente Massa tampoco sabe si le sirve, o le juega en contra en este momento. En todo caso, otro gran perdedor de la cuestión fue el economista Carlos Melconian, que directamente fue rechazado por Javier Milei en el nuevo frente, a diferencia de Rodolfo Santangelo, o Daniel Artana (Fiel), a quienes el libertario consideró “amigos”, y que junto al ex Banco Central de la era macrista, Federico Stuzenegger, tendrían ya lugares acordados en el nuevo gabinete de Milei que comenzó a negociarse tras la primera vuelta. Esto deriva, además, en el rol que tendrán las 4 fundaciones que venían acompañando a Cambiemos, con trabajos estratégicos muy adelantados (en algún área, incluso, ya terminados) y que todavía no reciben mandato político sobre el cambio de escenario. El tema, volverá a la mesa de conducción probablemente esta semana, entre los miembros de la Fundación Alem (UCR) , Fundación Encuentro Federal (Miguel Ángel Pichetto), Instituto Hannah Arendt (CC de Carrió) y Fundación Pensar (Pensar-PRO) ya que al menos dos de ellas, la de Carrió y la de la UCR, podrían desistir ahora con Milei del trabajo conjunto que venían haciendo en el plan de Cambiemos para Bullrich, y que ya había provocado algunas rispideces, en especial, entre varios economistas y exministros macristas.

Vertical

“Ahora hay quienes especulan con el enfrentamiento y las divisiones en la oposición, mientras el oficialismo está, de nuevo, casi totalmente alineado, incluso, entre los salientes y los entrantes”, comentaba días atrás un reconocido analista político, bastante imparcial, durante la celebración por los 90 años de Air France, en la icónica embajada francesa de Cerrito y Arroyo, donde los “viajeros frecuentes” eran mayoría. El caso es que, a pesar de la aparente mayor verticalidad del PJ, Massa tampoco las tiene todas consigo, menos aún tras el conflicto con el abastecimiento de combustible que viene recalentando los ánimos, sobre todo en el interior, y que lo obligó a poner un ultimátum terminante para que la situación estuviera arreglada esta noche. Otro tema que tampoco le sumó fue la reedición del ya histórico discurso de Raúl Alfonsín, cuando recitó el Preámbulo de la Constitución, considerado casi una afrenta por algunos de sus circunstanciales aliados de ese sector. Pero uno de los puntos más interesantes del especialista en leer estas cuestiones sociopolíticas de las elecciones fue la afirmación de que “se siguen acentuando las diferencias entre ‘los nuevos’, y ‘los viejos’, lo que incluye a buena parte de los dirigentes de partidos como el PRO y la LLA (La Libertad Avanza)”. “Los dirigentes del pasado no toleran que, en este caso, los nóveles los estén desplazando. Ahora, lo que en el 2015 hizo Elisa Carrió lo hizo Macri”, dijo el hombre… Por supuesto que uno de los temas allí también era el Mundial de Rugby que se estaba jugando en París y donde la Argentina terminó 4º, perdiendo el bronce en manos de Inglaterra. El premio consuelo fue que los sudafricanos de los Springboks no se dejaron amilanar por el famoso “Haka” neocelandés, y terminaron arrebatándoles el podio a los casi imbatibles All Blacks. Pero en otra parte del salón, la política había vuelto a colarse, y se repartía a “diestra y siniestra”. “Los que mandan dicen que no van a dar libertad de acción, ¿y quién les va a hacer caso? Los dirigentes dicen una cosa, pero la gente vota lo que quiere…”, decían en lo que se considera una jugada riesgosa para dirigentes poco experimentados en el terreno político. “Los resultados están a la vista”, reconocía un exembajador local.

Indicadores

Mientras las aguas bajan, se dividen, y reacomodan, los movimientos se extienden también al Congreso donde la semana pasada comenzó a tratarse, nuevamente, el Presupuesto 2024, que logró la aprobación en general en Diputados, Sin embargo, se duda de lo que pueda pasar en el tratamiento en particular, aunque se supone que de pasar esta instancia, podría ser aprobado luego en el Senado. El tema desvela a varios por la “compensación” de partidas para que pueda arrojar superávit fiscal como quiere el ministro (de Economía) por lo que se mueven partidas de subsidios, o concesiones, para derivar a otros rubros que se “refinanciaron” con el plan preelecciones… De ahí con que algunos especulan con que no se vote, y así se siguen con el Presupuesto de este año 23, tanto del lado del actual oficialismo como de la oposición. Mientras tanto, en forma mucho más solapada, se profundiza la interna también en la Justicia, entre los jueces Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti, que aparece más alineado con Massa. “Lo que no se sabe es si le va a tocar a Carlos Rosenkrantz oficiar de árbitro”, se rio un histórico oficial de Justicia de Tribunales. En medio, se esperan los datos de la inflación de octubre que se ubicarían entre 10% y 12%, tras una inflación semanal (desacelerada) de 2,2% y con el nuevo dólar exportación también con impacto irregular. Es que mientras Macri volvía a encaramarse a las primeras planas, casi tomando para sí el rol de candidato (muy criticado en las filas de los libertarios), algo similar hacía el titular de la UCR Gerardo Morales, enfrentándolo en forma directa, aprovechando para “diluir” el impacto de haber salido tercero en Jujuy, donde el balotaje también será entre Milei y un Massa cada vez más acotado por el tiempo. La buena noticia es que parece haber comenzado la regularización del clima que permitiría reanudar las siembras, aunque produjeron algunos excesos, como las nevadas en la cordillera, la impresionante crecida del Paraná, o el zonda, que barrió con varias producciones.

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