"Es el modo de los sobrevivientes de rendir un homenaje a aquellos que ya no están. Es nuestro modo de decir que no nos mataron, que estamos aún de pie, vivos, que no lo lograron", dijo a la prensa el abogado de la publicación, Richard Malka, confirmando la noticia que circuló desde la mañana.
La decisión de la redacción fue unánime, sin alguna duda, fundada en una fuerte determinación a no rendirse al integrismo y a la violencia.
"Es muy duro, estamos todos acá con nuestra pena, nuestro dolor, nuestros miedos. Pero lo haremos igual, porque la estupidez no debe vencer", declaró, emocionado, el médico de urgencia y cronista, Patrick Pelloux.
Pelloux fue uno de los primeros en acudir el miércoles al lugar de la balacera y recordó que "'Charb' (el director) decía siempre que el diario debe salir a toda costa".
Un compromiso honrado sin descanso hasta la víspera del ataque, pese a las amenazas, la custodia policial y las cuentas a menudo en rojo.
El próximo número de Charlie Hebdo, explicaron los dos representantes de la redacción, será una edición reducida, de sólo ocho páginas, pero de gran importancia por su valor simbólico.
Los contenidos serán realizados "únicamente por el pequeño grupo de sobrevivientes" del ataque del miércoles -que mató a 8 periodistas entre las 12 víctimas- pero la producción contará con el apoyo logístico de otros medios.
"No tenemos más medios, no un lápiz, no una computadora. No tenemos más una sede, no tenemos nada. Pero por fortuna la solidaridad se moviliza. Gracias a esta solidaridad las cosas se hacen posibles, y la esperanza la podemos mantener en un rincón del corazón, que no está totalmente muerto", dijo Malka.
Los primeros en ofrecer ayuda, el miércoles a la noche, fueron los grupos de la radio y televisión pública, Radio France y France Television, y el diario Le Monde, que en una nota conjunta anunciaron que pondrán a disposición "todos los medios humanos y materiales" para posibilitar que Charlie Hebdo "siga vivo".
Ayer, el diario Liberation ofreció recibir el trabajo de la redacción en sus locales, hasta que la sede del semanario atacado permanezca cerrado por la Policía.
Una ayuda financiera relevante provino de la Unión de los Editores de Diarios y de Google, que aportarán a los costos de producción del próximo número con 250 mil euros cada uno.
Conforme pasaron las horas, otros medios de prensa -escritos, orales y televisivos- se sumaron al gesto solidario de ponerse a disposición de la revista en lo que necesite.
También se mencionó el apoyo financiero mediante el abono y un banco aportó 50 suscripciones.
El exdueño de Charlie Hebdo, Philippe Val, destacó ayer en radio France Inter que "muchas personas, muchos intelectuales, artistas" desean ayudar a la publicación.
La ministra de Justicia francesa, Christiane Taubira, declaró en France Info, que una "ayuda pública para apoyar a Charlie sería justificada. No se puede concebir la desaparición de Charlie Hebdo".
| Agencia ANSA |


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