17 de enero 2019 - 00:02

Murió Thelma Tixou

El destino de Thelma Tixou bien podría inspirar un dramón mexicano, un sermón evangélico, y multitud de manifiestos feministas. Rubia de flequillo, carita fina y curvas preciosas que aquí y en México llegó a ganar tanto como las mayores vedettes de su época, fue luego estafada por su marido y manager, terminó en una pieza de alquiler, y el martes dos amigas debieron armar una colecta para pagar su velatorio. Nacida Thelma Delia Suklenik en 1944, de ascendencia lituana, su madre la preparó desde los 13 años para vedette. A los 17 entró por concurso como segunda bailarina del elenco estable del Teatro Nacional. Transitó luego el Maipo, el Astral, la televisión (programa “La matraca”, 1965, libretos de Mesa, Basurto y Garaycochea), el cine, donde protagonizó “La muchacha del cuerpo de oro”, y enfiló para México. Ahí la bautizaron “la cintura de oro”, la coronaron reina de la noche, se nacionalizó mexicana, brilló en el Teatro Blanquita, los cabarets El Capri y El Closet, el cine, sobresaliendo en el clásico de Alejandro Jodorowsky “Santa Sangre”, y la tele, desde “Variedades de medianoche” hasta telenovelas que le permitieron lucir un costado dramático. Para entonces su vida ya era un drama. Pasada la buena época, muerta la madre, alejada de sus hermanos, su esposo y manager empezó a basurearla, se apropió de todos sus bienes y la echó a la calle. Sobrevivió con la venta de strudels y la pensión de jubilada, alquilando la pieza de una amiga periodista. El 6 de diciembre pasado se internó en un hospital. El 11 la operaron de un tumor cerebral y entró en coma. El martes a media tarde murió de un paro cardíaco. Y como hacía ya dos años que no aportaba, la Asociación Nacional de Actores de México no le pagó ni el cajón. P.S.

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