4 de mayo 2010 - 00:31

Compras a Brasil crecieron 58% en abril (más déficit)

• Sin embargo, el gobierno de Lula reconoce pérdida de competitividad por el tipo de cambio

Compras a Brasil crecieron 58% en abril (más déficit)
Brasil fue en abril una aspiradora de importaciones de todo tipo. Sus compras al resto del mundo crecieron casi un 61% interanual. Esto refleja el tenor de la reactivación de la economía brasileña (estiman un crecimiento de 6% este año).

Sin embargo, entre China y los países latinoamericanos y caribeños, le ayudaron a mantener la balanza comercial con superávit. En el caso argentino esto se hizo más evidente dado que las exportaciones brasileñas se incrementaron un 58% interanual totalizando u$s 1.298 millones mientras que las de la Argentina lo hicieron un 36% a u$s 1.162 millones. De modo que abril arrojó un déficit con Brasil de u$s 136 millones cuando un año atrás, en medio de la crisis mundial, se había obtenido un superávit de u$s 28 millones. En lo que va del año la balanza con Brasil acumula un déficit de u$s 578 millones contra u$s 18 millones del primer cuatrimestre de 2009. Pese a esto, la performance exportadora de ambos países, en términos bilaterales, es destacable dado que en 2010 las ventas argentinas a Brasil muestran un crecimiento del 40% mientras que en sentido inverso lo hicieron un 58%.

Si bien el mercado argentino sigue siendo relevante para Brasil, mes a mes, pierde peso en el total general. Mientras China le disputa a EE.UU. el pergamino de principal socio comercial de Brasil, la Argentina ha pasado a pelear el tercer y cuarto lugar del ranking con Alemania y Holanda.

Para Brasil el mercado argentino representa ahora casi el 9% del total exportado (en 2009 era el 7%) y las importaciones de ese origen se mantienen en poco más del 8% del total.

El aumento de las ventas externas bilaterales ya no responden sólo a la flexibilidad en el otorgamiento de las licencias no automáticas para importar, sino que reflejan un mayor dinamismo en ambos lados de la frontera.

En abril las importaciones de productos manufacturados brasileños que más crecieron fueron automóviles, autopartes, aparatos transmisores y receptores (en especial celulares), polímeros plásticos, laminados planos de acero, bombas y compresores, vehículos de carga, y neumáticos. También se destacan las compras de gasoil y mineral de hierro.

Por el lado argentino, las principales exportaciones a Brasil involucran a los sectores automotor y autopartista y en menor medida trigo, plásticos y manufacturas, y maquinarias.

Ayer en una nota a clientes Mauricio Oreng, economista del Itaú Unibanco, señaló que «dado que la demanda doméstica crecerá más que la actividad económica en muchos de los principales socios comerciales de Brasil, la velocidad de las importaciones deberá continuar superando el ritmo de expansión de las exportaciones en los próximos meses y años».

Todo indica que Brasil seguirá demandando cada vez más bienes y servicios del resto del mundo para satisfacer su consumo interno y oferta exportable, por lo que se abre una nueva oportunidad para los empresarios argentinos. Hasta ahora no ha sido aprovechada en forma integral, incluso con la ventaja cambiaria existente desde hace varios años. El propio secretario de Comercio Exterior del Ministerio de Desarrollo de Brasil, Welber Barral, reconoció ayer que los exportadores enfrentan dificultades para recuperar mercados y afirmó que «los productos brasileños no son competitivos en el exterior por causa de la burocracia, de los impuestos y del tipo de cambio. Por eso los exportadores pierden mercados y escala en la producción».

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