- ámbito
- Edición Impresa
Con Kirchner y sin Solá, la intriga es del eje “progre”
Francisco De Narvaez, Margarita Stolbizer, Néstor Kirchner, Raúl Alfonsín y Martín Sabatella
Mañana -o a más tardar el sábado- Francisco de Narváez será nominado postulante top del PRO y el PJ anti-K. Ese calendario podría mutar ante un repentino anuncio del patagónico que hoy, al atardecer, encabezará un show en Moreno, rodeado de un carnaval de rumores de lanzamiento.
Otra vez, como con su acto en La Plata diez días atrás, la aparición de Kirchner detona versiones que, anoche, en Casa Rosada desinflaban. La expectativa tiene una razón: a diferencia de su show platense, cuando pise Moreno quizá -si el Senado apura la sanción- esté firme el anticipo electoral.
Sería un cambio de hábito del ex presidente que siempre jugó al suspenso hasta último momento. Además, deslizó un traductor K, no parece lo más oportuno hacerlo cuando arde el campo y a horas de que Cristina de Kirchner abandone el país por -con un intervalo- ocho días.
En línea con los modos clásicos del patagónico, en otros despachos se comenzó a explorar el armado de un megaencuentro kirchnerista para el 27 de abril cuando se cumplan los seis años de la elección en la que Kirchner, con 22% de los votos, ganó al salir segundo.
En el búnker que comparte Mauricio Macri con Solá y De Narváez la agenda es más clara. Está todo listo para anunciar mañana la bajada del ex gobernador y la proclamación del empresario -¿subirán también a Gabriela Michetti como diputada nacional?-. Se podría postergar para el sábado. Sólo una rabieta -nunca descartable- puede frustar el show.
Hay todavía un capítulo incierto. Este diario lo relató ayer: el reparto de los espacios en las listas. Jorge Sar-
ghini, que se mueve junto a Solá, lo blanqueó: «Si se baja, Felipe va a pedir más espacios». De Narváez parece dispuesto a ceder más espacio. Macri no.
Ubicación
Aquella definición de Sergio Massa entre gobiernos «pragmáticos» y «progresistas» -ubicó al de Cristina de Kirchner entre los primeros- podría extenderse a los armados electorales. Donde hay peronismo puro y duro gobierna la praxis.
Se nota: veloces, los peronistas disidentes resolvieron rápido la disputa entre De Narváez y Solá para dedicarse a pulseadas menos visibles, pero quizá más violentas, en las secciones y los municipios. Kirchner, en tanto, sólo espera el momento adecuado para mostrar las cartas.
Por su lado, la UCR aparece embretada en sus toreos de entrecasa. Ayer, el presidente del Comité bonaerense, Daniel Salvador, convocó a delegados de las tres listas en disputa para invitar a un acuerdo que permita evitar la interna del 19 de abril. Agua.
Con Ricardo Alfonsín anotado para una diputación por un lado, el eje Moreau-Storani por otro, y un ensamble entre cobistas y el grupo pro CC Superación Radical como tercer actor, los radicales se agotan en el «acuerdo chico» mientras se escurre el «acuerdo grande».
Impacto
Esos vaivenes impactan sobre la Coalición Cívica de Margarita Stolbizer que luego tiene que acordar con las múltiples versiones de la UCR la confluencia en un espacio común. En simultáneo, el arribo de Ricardo López Murphy, de la mano de Elisa Carrió, abre otra brecha.
Como si eso fuese poco, hay otro factor crítico. Al florecer la idea de un megaacuerdo opositor, un sector radical encabezado por Moreau, volvió -lo había hecho el año pasado- a agitar la idea de acercar posiciones con De Narváez.
El cuarto actor de la novela de junio, el centroizquierda no K, avanza a pequeños trancos pero sin lograr, todavía, un atado global. Martín Sabbatella junto a Proyecto Sur de Pino Solanas, que será candidato en Capital, esperan la respuesta de Víctor De Gennaro que sigue indeciso.
Como satélites de ese planeta -pero autónomos y en una negociación propia- aparecen el SI de Eduardo Macaluse y Carlos Raimundi y los ex K de Libres del Sur que capitanean Humberto Tumini y Jorge Ceballos. Igual, la frazada parece demasiado corta para todos.
En el revuelo, sólo Sabbatella y Ceballos parecen seguros candidatos.


Dejá tu comentario