27 de diciembre 2012 - 00:00

CORRIDA.

CORRIDA.
El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, promulgó ayer la nueva Constitución islamista del país e instó a la enfurecida oposición laica al diálogo. En un discurso televisado, el mandatario defendió la transparencia del referendo constitucional y desestimó las denuncias de fraude. Asimismo, destacó que se abre en el país «una fase de estabilidad y desarrollo», y que para afrontar los desafíos de esa etapa efectuará una remodelación de gabinete. Pese a su optimismo, la crisis económica aprieta, y los ahorristas seguían acudiendo a los bancos para retirar sus depósitos debido a los temores que generan las anunciadas medidas para contener la fuga de capitales.