19 de enero 2011 - 00:00

Costo económico se suma al humanitario

San Pablo - La tragedia por las inundaciones y deslizamientos en el sudeste de Brasil ha provocado un perjuicio de 18 millones de dólares al sector turístico de Río de Janeiro, calculan las autoridades.

La estimación para los próximos treinta días en Teresópolis, Nova Friburgo y Petrópolis, las ciudades más afectadas por la catástrofe natural en la región montañosa de Río, parte de la previsión de ocupación hotelera del 85% que se tenía para la segunda quincena de enero y primera de febrero, de acuerdo con el secretario de Turismo del estado, Ronald Ázaro.

La región contaba con una importante red hotelera, que era de 271 hoteles y posadas con 3.930 habitaciones en las tres ciudades, cuya principal actividad económica es el ecoturismo, una alternativa al turismo veraniego de las playas y balnearios de la ciudad de Río de Janeiro, la capital estadual. Muchos de los proyectos hoteleros existentes y otros que estaban en construcción fueron literalmente «borrados del mapa» al ser sepultados por los aludes de tierra.

Hasta ahora la única de las ciudades afectadas por la tragedia que se ha manifestado en términos económicos para su reconstrucción ha sido Teresópolis, que según su alcalde, Jorge Mario, necesitará de por lo menos 500 millones de reales (unos 296,5 millones de dólares) para «volver a ponerse de pie», con la adecuación de servicios públicos, vías y edificaciones municipales. Sólo para labores de limpieza, remoción de escombros y recuperación de vías el municipio requiere del equivalente a 58,1 millones de dólares.

Obras de saneamiento

La presidenta Dilma Rousseff indicó que dentro de los programas del Gobierno federal destinados a la aceleración económica se atribuirán 6.500 millones de dólares para obras de saneamiento básico y drenaje en todo el país. Además, el Gobierno ya había anunciado que destinaría 460 millones de dólares para atender la emergencia.

Rousseff afirmó también que los recursos para atender a los damnificados se anticiparán en hasta un 50% y que un grupo interministerial, con apoyo de los organismos de seguridad y socorro, coordinará las labores de reconstrucción. Asimismo, la mandataria hizo un llamado para la replanificación urbana de modo de reducir en el futuro el impacto de los desastres naturales.

No sólo Río de Janeiro sufre los perjuicios por la inclemencia de la lluvia, ya que el estado de San Pablo, el más rico y poblado del país con cuarenta millones de habitantes, reportó millonarias pérdidas comerciales como consecuencia del temporal que se cobró la vida de trece personas y dejó ciudades como Atibaia y Franco da Rocha inundadas en su totalidad.

La Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), el mayor gremio empresarial del país, calculó en 2.000 millones de dólares las pérdidas mensuales para la industria causadas por las lluvias y las inundaciones.

Dejá tu comentario