14 de abril 2010 - 00:00

Cristina le pidió a Obama apoyo para el canje y el Club de París

Barack Obama distinguió ayer al país al sentar a su lado a Cristina de Kirchner durante las deliberaciones de la Conferencia sobre Seguridad Nuclear. Además, la Presidente logró la ansiada reunión bilateral.
Barack Obama distinguió ayer al país al sentar a su lado a Cristina de Kirchner durante las deliberaciones de la Conferencia sobre Seguridad Nuclear. Además, la Presidente logró la ansiada reunión bilateral.
Cristina de Kirchner pidió ayer apoyo a Barak Obama «para los próximos pasos que la Argentina dará en cuanto a la regulación de la deuda en default». La Presidente pidió al presidente de los EE.UU. respaldo tanto para el canje de deuda caída en default, que se lanzará en las próximas horas, como para las negociaciones que comenzarían después de esta operación con el Club de París. Si bien no se mencionó la negativa a aceptar la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el proceso de discusiones con ese grupo de países para regularizar el pasivo de u$s 6.500 millones, Cristina de Kirchner habló de algunas «trabas» para poder salir de la situación de default. Obama aceptó la posición y prometió que su administración trabajará en el tema junto con la Argentina.

La mención del tema se dio en la reunión a solas que mantuvieron en un aparte de la Cumbre sobre Seguridad Nuclear, en el Centro de Convenciones de Washington, luego que el norteamericano preguntó sobre la marcha de la economía argentina y sobre cómo había enfrentado el país la crisis internacional de 2009. «Le dije que no nos había ido del todo mal en 2009, que habíamos sostenido el desempleo en un dígito», relató la Presidente luego de finalizada la cumbre en una conferencia de prensa, acompañada por el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana.

Cristina de Kirchner desplegó ante Obama la misma tesis que hace un mes había explicado a Hillary Clinton en Buenos Aires, durante la visita que la secretaria de Estado hizo al país y que derivó luego en la «bendición» de la norteamericana sobre el proceso de desendeudamiento argentino. La Presidente recordó que entonces Clinton había dicho públicamente que «cualquiera sea la política aplicada, está dando resultados». La jefa de Estado habló también sobre la inminente apertura del proceso de canje, de la próxima operación con el Club de París y de las «trabas» que encuentra el país para completar el proceso.

En los hechos, ambos presidentes tuvieron dos reuniones directas en el marco de la Cumbre sobre Seguridad Nuclear (ver aparte). Antes del encuentro privado, Cristina de Kirchner y Obama, por iniciativa del norteamericano, tuvieron otro cruce cuando el demócrata mantuvo una conversación semiprivada con la argentina a poco de comenzar la reunión. Allí, y luego del saludo a la Presidente del vicepresidente, Joe Biden, Obama y la jefa de Estado hablaron aproximadamente siete minutos sin interrupciones. Cristina de Kirchner hizo referencia a la posición argentina sobre la necesidad de que los países centrales dejen avanzar en el proceso nuclear industrial a los Estados en desarrollo. Cristina de Kirchner habló sobre el proceso de «ciclo completo», la necesidad de no aplicar un «doble estándar» y la obligación de todos los países de abrirse a los controles de las Naciones Unidas para observar el uso pacífico de este tipo de energía. Obama no habló directamente de Irán, pero pidió apoyo a la Argentina para la discusión que se desarrollará más adelante para reclamar una mayor apertura a las inspecciones en «todos los países». La Argentina aceptó la posición del norteamericano, lo que luego favoreció el clima positivo en la cumbre privada de la tarde.

Puntualmente, a las 17 de Washington, Cristina y Obama se encontraron en un salón preparado especialmente para los encuentros bilaterales del presidente norteamericano.

Casi inmediatamente después de la reunión de éste con el turco Recep Erdogan, Omaba recibió a Cristina de Kirchner con su clásica y amplia sonrisa. Volvió a abrazarla y la invitó a sentarse para comenzar el encuentro.

Importancia

El fuego lo abrió el presidente de EE.UU., que comenzó diciendo que «la Argentina es un actor muy importante» en el uso pacífico de la energía atómica y le confirmó el apoyo de su país al anuncio de que Buenos Aires será la sede de la próxima reunión de «sherpas» en la materia. Los «sherpas» son los coordinadores que cada país designa para preparar las cumbres de mandatarios y elaborar los documentos técnicos que luego son evaluados en los encuentros presidenciales.

Cristina de Kirchner comentó también la reunión con la jueza latina de la Corte Suprema de EE.UU., Sonia Sotomayor, la visita la semana pasada del presidente de Ford (Alan Mullaly) al país y la exposición sobre el país en el Museo Smithsoniano. Obama preguntó luego cuánto tiempo más se quedaría la Presidente en la capital norteamericana. Ésta contestó que debía volver a Buenos Aires ante la visita de hoy del ruso Dmitri Medvédev, aclarando además que estaba en ese país desde el viernes pasado.

El encuentro con Obama fue confirmado el lunes por la noche a la delegación argentina, a través del director para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., Dan Restrepo. Éste se había reunido cerca de las 19 de Washington con Jorge Taiana para hablar sobre la posición que la Argentina mantendría en la cumbre.

Al finalizar ese encuentro, el funcionario de Obama afirmó que «las gestiones» para concretar la cumbre bilateral habían sido exitosas. Las «gestiones» a las que se refería Restrepo eran en realidad las que habían concretado la Cancillería y la embajada argentina en EE.UU., que dirige Héctor Timerman, ante Hillary Clinton.

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