1 de abril 2010 - 00:08

Cuatro comarcas y un sinfín de propuestas y contrastes

Cuatro comarcas y un sinfín de propuestas y contrastes
Muchas veces, en el imaginario popular se suele instalar que la mejor época para visitar Chubut es entre mayo y diciembre, en plena temporada de la ballena franca, o a mediados de setiembre, para observar de cerca las colonias de pingüinos.

La mayoría de las agencias de turismo venden paquetes en esos períodos, sobre todo a los visitantes extranjeros. Pero el potencial turístico de Chubut es mucho más grande y la gama de servicios y propuestas es tan importante como cualquier destino de los que son considerados meca del sector.

Localidades andinas enmarcadas en imponentes lagos entre centros de montaña, mesetas que unen la costa con la Cordillera y permiten descubrir lugares mágicos como Gualjaina, un verdadero «oasis en el desierto». Acceder a áreas naturales famosas en el mundo como la Península Valdés, que ofrece una mixtura entre sus áreas naturales protegidas y ciudades empapadas de historia y cultura, donde las costumbres galesas aún se mantienen vigentes. Transitar por la Huella de los Pioneros o caminar por un curioso parque «con dinosaurios». Placeres paisajísticos, culturales, naturales y gastronómicos encierran las 4 comarcas en la provincia de Chubut.

Comarca de los Andes

Siete localidades andinas enmarcadas en 12 lagos. Una postal memorable. Tal vez lo más conocido es Esquel, y su centro de actividades de montaña La Hoya, ideal para visitar, sobre todo en invierno. Pero tiene áreas naturales protegidas en pleno bosque andino patagónico, bellos recorridos en el histórico tren a vapor La Trochita, además de dos parques nacionales. La región es ideal para hacer actividades de agroturismo en establecimientos típicos, excursiones de 4x4, circuitos de turismo aventura. Los amantes de la pesca con mosca sin dudas se sentirán en el paraíso, en lugares y rincones increíbles para practicar la actividad. En la Comarca de los Andes, los pueblos originarios juegan un rol central.

Comarca de las Mesetas

Paisajes de colores increíbles, como no se observa ni siquiera en los lugares más emblemáticos del norte argentino. Es la unión de la costa con la Cordillera. Aquí la Ruta Nº 25 juega un rol fundamental, transportando al visitante desde las montañas hasta el encuentro con los acantilados. Un consejo para los amantes del turismo aventura: no se pierdan la localidad de Gualjaina, cercana al área natural protegida Piedra Parada.

Comarca Península Valdés


Conocida en el mundo y visitada por turistas de todos los rincones, que llegan deseosos de emocionarse con el salto de una ballena, con un millón de pingüinos y con grandes apostaderos de lobos y elefantes marinos. Imperdible son los avistajes de toninas overas.

Pero lo atractivo de la Comarca Península Valdés radica en la diversidad, la posibilidad de encontrar localidades con una concepción moderna y dinámica, gastronomía de alto vuelo, una movida nocturna interesante y atractivos culturales.

Comarca Central


Derroche de paisajes y localidades comenzando por la Cordillera. Los amantes de la naturaleza serán sorprendidos por lugares inéditos, por ejemplo, siguiendo el camino la Huella de los Pioneros.

El turismo rural se hace presente en establecimientos típicos patagónicos. Entre mesetas hay un valle con dinosaurios (reproducciones exactas de dinosaurios que habitaban el lugar).

En la localidad de Sarmiento, se podrán realizar excursiones a cuevas con pinturas rupestres.

El viaje al pasado se corona con la visita al área natural protegida Bosque petrificado. Más adelante se accede a la costa, donde está Cabo Dos Bahías, una bellísima área natural protegida en la localidad de Camarones, un hito en la historia chubutense.

Allí el paisaje descubre una colonia de pingüinos de Magallanes y tropillas de guanacos. Más al sur, la ciudad de la energía, Comodoro Rivadavia, con su bella costa de Rada Tilly, ideal para la práctica de deportes no convencionales como el carrovelismo.

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