- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Es evidente que en los Estados Unidos se ha vuelto a colocar en primer plano el asunto del sistema de salud, relegando lo que hace un par de semanas invocará Paul Volcker. Sobre proyectos para endurecer esquemas y leyes, dividiendo las funciones de las entidades bancarias y financieras, acotando con ello la generación de descomunales ganancias y de riesgos imposibles de justificar.
La noticia importante, de nuevos casos de desastres que afecten a inversores y ciudadanos, puede provenir desde lo que es una entidad, o funcionarios de un país. Sin ir muy lejos (para qué hacerlo si tenemos ejemplos de sobra), mientras toda la atención se centraba en si iban a rechazar el nombramiento en el Central, explotaba el asunto en la Aduana. Tales las características y los involucrados, resultaría un hecho gravísimo en cualquier país más o menos normal. Aquí no. Interesa a los políticos proseguir con sus pulseadas en el Congreso y al Gobierno tratar de imponer sus designios a como dé lugar, antes que unos y otros le den la dimensión que merece semejante hecho en lo que es el gran portal de entrada y salida de la Nación. De dineros no recaudados y que se esfuman, de vaya a saberse hasta qué tipo de mercaderías y elementos pasaban alegremente.
Toda la gente que constituía «la banda» ha salido bajo fianza. Uno no exagera en nada si imagina que en países como China, hasta podrían ser pasibles -de encontrarse culpables- de literales ejecuciones. Y se cae siempre en lo mismo, en los que ejercen de modo descarado la defensa y aseguran que «en todo el mundo se cometen delitos». Y los que derrumban el concepto con sólo decir: «Sí, pero los castigos no son los mismos». Y seguirán sin serlo, porque se oye hablar de todo, menos de alguna vez encarar y remozar los códigos y aumentar las penas. Y en esto, el periodismo tampoco hace nada.


Dejá tu comentario