12 de julio 2012 - 00:39

Darán préstamo a Edesur para que evite default

Cammesa le otorgaría financiamiento por $ 214 millones a pagar en 12 cuotas durante 2013

Paula Español
Paula Español
La distribuidora eléctrica Edesur pidió financiamiento a Cammesa por $ 214 millones. El directorio de la entidad tomará la decisión en la reunión del próximo miércoles 18, pero aceptó que entretanto la empresa realice pagos a cuenta, con lo que de hecho admitió un proceso de negociación sobre el crédito solicitado para el que faltan definir características como la tasa de interés.

Con esta financiación, Edesur busca evitar el default con Cammesa que significaría dejar de pagar la energía que distribuye a sus clientes. Sobre una factura por la electricidad de $ 150 millones que debe pagar mensualmente, la empresa pidió a Cammesa $ 60 millones por tres meses, más $ 34 millones que equivalen a la deuda que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene acumulada desde enero con la distribuidora. En ese sentido, Cammesa no aceptó un anterior pedido de Edesur para que descuente de sus pagos, el impago de la Capital Federal. Para la entidad, la deudora es Edesur aun cuando el Gobierno de Mauricio Macri esté pagando la energía al valor de 2011 y perdió los subsidios del Estado nacional en enero luego de haber aumentado el impuesto de alumbrado, barrido y limpieza.

Dejando de lado el tema con el Gobierno porteño, Edesur, al igual que Edenor, tiene pérdidas operativas porque el margen de las distribuidoras tuvo sólo un aumento del 15% desde 2002, debido a la política oficial de mantener congeladas las tarifas al público, mientras aumentan los costos en mantenimiento y salarios para las prestadoras.

Cammesa es una empresa mixta controlada por el Estado nacional en cuyo directorio están representadas las generadoras, las transportistas, las distribuidoras y los grandes usuarios eléctricos. Fue creada en la década del 90 con el concepto de que la entidad elaboraría una programación semestral calculando la oferta y la demanda de energía y de ahí surgiría un precio estacional que es el que las distribuidoras debían cobrar a los usuarios para luego pagar a las generadoras.

Pero desde el congelamiento de las tarifas, el Gobierno a través de Cammesa define la retribución a las generadoras porque el precio estacional o mayorista que laudan los consumidores resulta insuficiente para cubrir los costos de generación. Las distribuidoras en tanto deben pagar a Cammesa lo que recaudan en las facturas de los usuarios por el precio mayorista de la energía y por el transporte en alta tensión.

Si una distribuidora no paga la energía, el Estado debería aumentar lo que gasta para pagar a las generadoras y crearía un antecedente para aumentar el impago de las distribuidoras de provincias o localidades, con lo cual todo el sistema se desmoronaría y quedaría a expensas de los fondos del Tesoro.

Cammesa permitió a algunas empresas como EPEC, la empresa distribuidora de Córdoba, no pagar la luz tras la quita de subsidios porque la provincia cuenta con una medida cautelar favorable de la Justicia (a diferencia de Macri que no obtuvo pronunciamiento judicial) pero es rigurosa en que las distribuidoras ingresen lo que cobran por la energía a los usuarios. Además, las empresas provinciales tienen tarifas sustancialmente más altas que las vigentes en Edenor y Edesur porque éstas dependen del Gobierno nacional para definir sus cuadros tarifarios. Igual le pasa a Edelap, que pasó a la órbita del Gobierno de Buenos Aires recién a fin de año, pero el gobernador Daniel Scioli no pudo autorizar un ajuste porque el ministro Julio De Vido advirtió que quitaría los subsidios a todas las empresas y provincias que subieran las tarifas al público.

Edesur pidió a Cammesa financiación por $ 214 millones a pagar en 12 cuotas mensuales a partir de enero de 2013. La solicitud implica suponer que para entonces el Gobierno debería definir un aumento en el margen que percibe dentro de la factura o algún otro tipo de salida para que la empresa sea viable. El mismo día la empresa provincial de Mendoza, concesionada al grupo empresario Vila-Manzano, pidió un crédito por $ 27 millones. Este año, Edelap ya obtuvo financiación de Cammesa en enero, en 2011 también fue auxiliada Mendoza, y en 2010 Chaco, Misiones, Trelew y Formosa.

Desde mayo, Cammesa está a cargo de dos allegados al viceministro de Economía, Axel Kicillof. El gerente general de la entidad es Juan Manuel Abud, mientras que Paula Español está a cargo de la gerencia de Administración y Finanzas. Desde que se produjo ese cambio, que implicó el desplazamiento de funcionarios cercanos a De Vido, se sospecha que hay un plan para el sector eléctrico que todavía se desconoce. Ayer circuló la versión de que el Banco Nación haría un préstamo a Cammesa a tasa preferencial para financiar a las distribuidoras, entre ellas a Edesur y Edenor. Sería un paliativo hasta que se defina una reestructuración de fondo.

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