24 de marzo 2010 - 00:00

Deuda de corto plazo, en extinción

Deuda de corto plazo, en extinción
El mercado de bonos parece haber resucitado a partir de la proximidad de la reapertura del canje de deuda. Pero la combinación de la fuerte suba que tuvieron los precios en las últimas semanas, y por ende la baja de los rendimientos, junto con la escasa oferta de títulos de corto plazo plantean algunos interrogantes a los inversores de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Prácticamente hay un solo bono que vence antes de octubre de 2011, el Bonar V, nominado en dólares, que paga el 7% anual en forma semestral y se amortiza el 28 de marzo de 2011. Este bono hoy ofrece un rendimiento del 7,5% anual.

De modo que en el menú de opciones de deuda pública de corto plazo para aquellos que no quieren quedar expuestos al turbulento período preelectoral, hoy no presenta muchas alternativas. Se trata de inversores que buscan quedar cubiertos en dólares con un título que se asemeje a un plazo fijo.

Todo lo contrario ocurre en el caso de bonos de largo plazo, donde existe un mayor espectro para los que se sienten más cómodos con posiciones especulativas.

Para algunos, esta carencia de deuda pública de corto podría ser aprovechada por el sector privado, pero como señala Julio Bruni, director de Arpenta, empresas y bancos deberán esperar hasta después del canje para colocar obligaciones negociables, «claro que cuando se trata de deuda corporativa hablamos de menores rendimientos y plazos más largos», acota.

Lo que se percibe en el mercado es que el stock de deuda no es tan grande como se creía. Además, los tenedores de bonos no parecen muy dispuestos a desprenderse de ellos en función de los rendimientos actuales.

Se da entonces una situación en que los inversores deberán evaluar si querrán quedar posicionados más allá de las elecciones de 2011.

Aquellos que se sienten cómodos con bonos en dólares tienen, además del Bonar V, el Bonar VII, que vence en 2013, y el Bonar X, con vencimiento en 2017, que pagan cupón semestral, el 7% anual y amortizan completamente al vencimiento. Los retornos prometidos van del 10,5% al 11% anual. Dentro de este segmento están también los Boden 2012, 2013 (éstos amortizan anualmente, cupón semestral de tasa Libor) y 2015 (amortiza al vencimiento, cupón semestral, tasa del 7%) y ofrecen rendimientos de entre el 8,5% para los más cortos y el 11,4% para el más largo.

Alternativas

Por el lado de la deuda en pesos hay más alternativas. «Los que buscan un flujo mensual tienen los Bocon Pre 9 (vencen 2014), Pr12 (2016) y Pr13 (éste capitaliza en 2014 y amortiza mensualmente hasta 2024)», señala Bruni. Otro título que encuadra en este perfil es el Bogar 2018, que paga mensualmente renta y capital. Hoy ofrece un rendimiento del orden del 13,8%. Cabe señalar que estos bonos ajustan por el CER, por lo que están a la buena de Dios respecto del INDEC.

Vale tener en cuenta que en la actualidad se puede conseguir cobertura sobre el dólar a un año en Nueva York con una tasa implícita del 10%.

Después está la deuda que ajusta por tasa Badlar (para depósitos de más de $ 1 millón a 30 días), como el caso del Bonar 2014 (amortiza al vencimiento) y el 2015 (amortización trimestral).

Quienes también podrán aprovechar esta situación son las provincias, que tendrán mayores necesidades de financiamiento y seguro, como el caso de Buenos Aires, intentarán colocar deuda ajustable por tasa Badlar hoy en el 9% (para depósitos de $ 1 millón a 30 días) más 450 a 500 puntos.

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