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Doble costo: derrota y socios
Luis Barrionuevo no ocultó su desencuentro con el matrimonio presidencial y vaticinó temprano una derrota del kirchnerismo. Acusó al ex presidente de ser el principal responsable del resultado.
La Casa Rosada ensayó, anoche, varias lecturas para desvincular a Néstor Kirchner, y al Gobierno nacional, de la derrota electoral en Catamarca. Así y todo, la foto del día después presenta un doble costo: un traspié en las urnas más el mapa de alianzas brumosas. Ante eso, Randazzo apostó al statu quo como una forma de minimizar el resultado catamarqueño. Recordó, papeles en la mano, que desde 1991 las elecciones locales son ganadas por la alianza entre el Frente Cívico y la UCR. En todos los casos, ante el PJ.
Se tentó, previsible, en recordar que en las elecciones nacionales -para legisladores y en la última presidencial- el oficialismo salió victorioso en la provincia. No se detuvo en un dato: en 2007, los K fueron en alianza con el Gobierno provincial de Brizuela del Moral.
También se desmarcó de los aliados que eligió el kirchnerismo para este turno: Luis Barrionuevo y Ramón Saadi. Ambos, a lo largo del día, esbozaron críticas a la Casa Rosada. Sin embargo, en la previa los tres se repartieron la boleta oficial del PJ catamarqueño.
«Barrionuevo fue con la hermana y sacó 6 puntos. Saadi cuestiona al Gobierno», dijo Randazzo. El ministro fue más lejos: pidió que también para Elisa Carrió y Mauricio Macri se «nacionalice» la elección. «El ARI sacó un 1%; Macri un 0,5%», dijo, simbólico.
Casos
El caso de Catamarca sirvió, según la lógica oficial, como un mensaje para el resto del peronismo. Donde hay PJ, sería la traducción, Kirchner estará presente para actuar como lo que, en los papeles es, el jefe del peronismo nacional luego de una larga temporada de intervención. De hecho, la voluntad de Olivos es que las provincias gobernadas por aliados del Gobierno no desdoblen las elecciones locales de las nacionales, como hizo Catamarca, y como se presume harán Corrientes, Santa Fe y, creen en el Gobierno, también Capital Federal.
Por lo pronto, con diferente rango y peso, en lo que va de la ronda electoral posconflicto con el campo, el oficialismo suma una victoria y una derrota: se impuso en Santiago del Estero aliado al radical K Gerardo Zamora y cayó, ayer, en Catamarca.
Sin voluntad de desdoblar, al Gobierno le quedan por delante elecciones con mal panorama. Santa Fe, Corrientes y Capital son territorios difíciles. Puede ser, entonces, que la Casa Rosada deba soportar antes de octubre una seguidilla de derrotas. Así y todo, la táctica es concentrarse en la elección nacional, en la mayor cantidad de provincias posibles.


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