26 de marzo 2012 - 00:00

El Gobierno e YPF ahora disputan por las garrafas

Un nuevo flanco se abrió en la disputa que sostienen el Gobierno e YPF. Una resolución del Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas) indicó que la petrolera no firmó una nueva extensión del acuerdo entre el organismo y productores de gas natural por el cual se constituye desde 2008 un fondo fiduciario para sostener el programa «garrafa para todos.»

Esa iniciativa implica mantener un precio regulado para la garrafa de uso doméstico con consumo más extendido. En la Resolución 2087, Enargas señaló que YPF no firmó la tercera extensión y que tampoco informó «en tiempo y forma» su decisión de discontinuar con el acuerdo. Agregó que «su ausencia» y «su accionar desaprensivo obligaron al diseño de un nuevo procedimiento tendiente a subsanar la situación».

Para remediar y castigar la ausencia, Enargas resolvió que «los productores no firmantes», que en principio es sólo YPF según la norma, destinarán el gas que producen a las categorías de usuarios que no tuvieron aumento en el gas en boca de pozo en 2008. Estos son los residenciales de las categorías 1, 2.1, 2.2, y las subdistribuidoras.

Para fundamentar la decisión, Enargas recordó que el aumento que se otorgó en ese año debía destinarse al fondo fiduciario para la garrafa social, y abarca a todos los consumidores, a partir de las casas de familia de la categoría 2.2.

Obligación

Pero como la producción de gas de YPF supera la de las categorías que no tuvieron ajustes, la norma del ente regulador estableció además que una vez abastecidos los clientes que no tuvieron ajustes, los productores no firmantes del acuerdo deberán seguir abasteciendo las categorías siguientes que conforman la demanda prioritaria. Esta se refiere esencialmente a los consumidores domésticos, por lo cual YPF tendría menos gas que en los años anteriores para venderles a la industria y a las centrales térmicas, que pagan un precio un poco más alto por el fluido.

De todas formas, como igual se calcula que YPF seguirá beneficiada por el aumento de 2008, Enargas dispuso que las distribuidoras de gas destinen el dinero que corresponde al incremento, al fondo fiduciario para la garrafa social.

La norma afirmó que las prestadoras del servicio de distribución perciben el incremento en el precio del gas en boca de pozo pero que esas sumas no forman parte de su giro comercial. También indicó que el productor no firmante del acuerdo «no sería acreedor» al incremento dispuesto en noviembre de 2008.

Por lo tanto, agregó, las distribuidoras estarían cobrando sumas que parcialmente deben destinarse al fondo fiduciario para la garrafa. Por eso establece una metodología para que las empresas de distribución ingresen el dinero al fondo. La medida implica que los recursos no serán percibidos por YPF ni siquiera en forma transitoria, y que disminuirán los ingresos de la petrolera por ventas de gas.

Dejá tu comentario