La fuerte expansión monetaria para financiar al Tesoro terminó frenando la suba de las tasas de interés que había comenzado en julio pasado. La tasa Badlar (para depósitos de más de un millón) se estacionó en torno al 15,5% anual, la inflación se aceleró al igual que la pauta devaluatoria. Pero la demanda de pesos no reaccionó ante semejante aumento de la oferta. Bajo el imperio del cepo, este cóctel derivó en la histeria del dólar «blue» y una brecha del 50%. Para el Gobierno, es estacional; para la gente, no. Así lo explica el último informe de Bein y Asociados, que sostiene que para volver a fines de 2010 el dólar oficial debe valer $ 5,8 (+17%).
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