3 de agosto 2016 - 00:00

El problema de siempre (y los pactos de siempre)

Carlos Menem.
Carlos Menem.
 El 12 de agosto de 1992, en Casa de Gobierno, se firmó un pacto fiscal con las provincias. Estuvieron presentes el entonces presidente de la Nación Carlos Menem, el ministro Domingo Cavallo y los gobernadores de 21 provincias entre ellos Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Con el lanzamiento de la Convertibilidad, era clave que no sólo la Nación, sino también las provincias, mantuvieran las cuentas públicas en orden. La emisión de pesos desde el BCRA ya no estaba disponible como herramienta de financiamiento. Por cada peso en circulación, debía haber un dólar en el BCRA según lo pautado por la Convertibilidad (con algunas ligeras disgresiones). Si con semejante cinturón de castidad, la Argentina no pudo contener gasto público, era muy previsible que casi 24 años después, el Gobierno nacional se reúna con gobernadores para comprometerse a equilibrar cuentas públicas. Y es altamente probable que se fracase en este nuevo intento a la luz de lo que viene sucediendo en la economía argentina desde 1930. Todo Gobierno tuvo y el de Macri también aparentemente, desprecio por el equilibrio de las cuentas públicas.Y cuando no se cubre el rojo con la emisión de pesos del BCRA, se lo cubre con deuda hasta que se entra en default. Se aplica una quita a acreedores, se reestructura y se vuelve a financiarse con el BCRA hasta que la inflación se torna insostenible y luego con deuda hasta que el default nos lleva al punto de partida.

El Pacto Fiscal de 1992 además avanzaba en privatizaciones como la de YPF, ingreso que se gastó velozmente.

En 2001 se llegó al extremo de anunciar el "déficit cero" también con Domingo Cavallo como ministro acompañado de Federico Sturzenegger entonces en la Secretaría de Política Económica, hoy en el BCRA. Debería ahora Sturzenegger aplicar el "Financiamiento cero " del BCRA al Tesoro. Se llegó en 2001 a aplicar rebajas de jubilaciones y salarios estatales. El artículo 34 de la ley de administración financiera, restringía la ejecución del presupuesto a lo recaudado. Ya en julio de ese año nadie creía demasiado en Cavallo y en el "déficit cero". Los depósitos y las reservas del BCRA siguieron en caída y el riesgo-país superó los 1.600 puntos básicos. El germen del "corralito" estaba en marcha. En 2005 se sancionó la Ley de Responsabilidad Fiscal que aggiornaba los compromismos entre Nación y provincias de la década anterior.

Las promesas de ayer en Casa de Gobierno, mismo lugar, distintas caras, se dan en un momento complejo en lo fiscal para Mauricio Macri. Un informe del JP Morgan efectuado por los economistas Diego Pereira y Lucila Barbeito, señalaron que la recaudación fiscal de julio decepcionó con una caída de 16,5% en términos reales. No se ven signos de reactivación en los datos informados por la AFIP por la performance de los impuestos al trabajo y los de comercio exterior. Así el tercer trimestre del año promete sumarse a los cuatro trimestres que ya se acumulan con signo negativo en la actividad. Más que promesas y fotos, se requieren planillas con gastos e ingresos equilibrados. "Res, non verba" como se reclamaba en latin hace varios siglos.

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