15 de abril 2010 - 00:00

El Vaticano “aclaró”, pero agravó el debate por gays

Federico Lombardi
Federico Lombardi
Ciudad del Vaticano - La creciente reacción por las declaraciones del «número dos» del Vaticano, Tarcisio Bertone, que vincularon directamente a la homosexualidad con la pederastia, obligó al vocero de la Santa Sede a aclarar la postura de Benedicto XVI. El portavoz Federico Lombardi dijo que la jerarquía católica no es «competente» para diagnosticar en el plano psicológico, pero a la vez citó informes que indican, según reveló, que un 60% de los sacerdotes acusados por abusos sexuales son gays.

Esta aclaración no apaciguó las críticas que provinieron desde ámbitos sociales e incluso gobiernos, como el de Francia, que se vieron intensificadas en Europa a raíz de que ayer fueron publicadas por los diarios, aunque Bertone había formulado sus consideraciones el lunes en una conferencia de prensa en Chile.

El vocero de la cancillería francesa, Bernard Valero, definió las palabras de Bertone como «un amalgama inaceptable, que condenamos. Francia recuerda su empeño en la lucha contra las discriminaciones y los prejuicios vinculados con la orientación sexual y la identidad de género», subrayó Valero, cuyo Gobierno fue el primero en comentar oficialmente las declaraciones de Bertone.

Consultado por la crisis de los abusos por parte de sacerdotes católicos, Bertone, secretario de Estado del Vaticano, había dicho que «han demostrado muchos psicólogos, muchos psiquiatras, que no hay relación entre celibato y paidofilia, pero muchos otros han demostrado, y me han dicho recientemente, que hay relación entre homosexualidad y paidofilia. Esto es verdad, éste es el problema».

Lombardi precisó ayer en un comunicado que «un dato estadístico objetivo» recogido por la Congregación para la Doctrina de la Fe marcó que el 60% de los sacerdotes abusadores son gays.

«Las autoridades eclesiásticas no consideran de su competencia efectuar afirmaciones generales de carácter específicamente psicológico o médico, para las cuales recomiendan naturalmente los estudios de los especialistas y las investigaciones en curso sobre la materia», dijo Lombardi en la nota.

El vocero agregó que «por cuanto concierne la competencia de estas autoridades, en el campo de los abusos sobre menores cometidos por sacerdotes» (pederastia) los datos «más serios» fueron dados por el promotor de Justicia (fiscal) de la Congregación para la Doctrina de la Fe, monseñor Charles J. Scicluna.

En una entrevista al diario de la conferencia episcopal italiana, LAvvenire, Scicluna dijo que «en los últimos nueve años examinamos acusaciones sobre unos 3.000 casos de sacerdotes diocesanos o religiosos, en relación con delitos cometidos en los últimos 50 años». «No es correcto» hablar de 3.000 presuntos casos de paidofilia, agregó el prelado, ya que «en aproximadamente el 60% de los casos se trata más que nada de actos de efebofilia, o sea debidos a una atracción sexual hacia adolescentes del mismo sexo».

Scicluna agregó que «en el 30% de los casos se trataba de relaciones heterosexuales y en el 10% de actos de verdadera paidofilia, o sea de atracción sexual hacia niños impúberes» que derivó en abusos.

«Se trata evidentemente de datos sobre la problemática de los abusos cometidos por sacerdotes, y no en la población en general», subrayó por su parte Lombardi.

Estas afirmaciones y datos no convencieron sin embargo a las asociaciones de defensa de los homosexuales.

El irlandés Andrew Madden, víctima de los abusos del clero, afirmó: «En cuanto hombre que de niño fue abusado sexualmente y hoy es homosexual, condeno todo intento de parte de la Iglesia Católica de representar de manera errónea y deshonesta la opinión de los médicos, para seguir evitando asumir las responsabilidades de sus acciones y omisiones».

En este contexto, los principales vaticanistas dan cuenta de un estado de «confusión» entre los cardenales, ante el cúmulo de conflictos públicos que deben afrontar. «Están acorralados ante los escándalos», comentó el experto Bruno Bartoloni, quien conoció a seis pontífices. «Digamos la verdad: no estamos acostumbrados a una Iglesia sin rumbo, perdida frente a los esqueletos en el armario», escribió por su parte Francesco Merlo en La Repubblica.

El blog de los amigos del papa Ratzinger analizó que ahora Benedicto XVI tendrá que «limpiar el lío dejado por el hombre que es su mano derecha» (por Bertone).

Agencias ANSA, Reuters y AFP

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