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En medio de tensión, Santa Cruz resiste pedido de Nación de ajustar rojo
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, remarcó ayer que avanzarán en un programa amplio de asistencia cuando la provincia defina un plan serio de control del gasto y de mejoras institucionales. La gobernadora lo desafió: “Si el plan serio es sacar gente, no lo voy a hacer”.
Batalla. Los docentes, el gremio más combativo, marcharon ayer en el marco de un nuevo paro que alcanzó a todos los sectores del Estado.
Si bien las reformas estructurales de control del gasto y el fin de la polémica Ley de Lemas que le exige Nación a Santa Cruz aún están lejos de concretarse, en medio del hierro caliente en el que se convirtió el distrito la gestión nacional de Cambiemos está dispuesta a dar un paso más en el auxilio, más allá de los anticipos de coparticipación -a devolver a fin de cada mes- por el cual la gobernadora recibió este año $ 1.200 millones para apuntalar el pago de sueldos.
En esa línea se inscriben el guiño para el préstamo del Banco Nación -ayer era inminente- y para la colocación de un bono en el exterior por u$s350M, muy verde por las exigencias que impone el distrito.
"Estamos esperando que Santa Cruz complete trámites para ayudarlos con un crédito del Banco Nación, de unos $ 850 millones, y buscando la manera de colaborar con garantías y otros requisitos para salir al mercado internacional, ya que lo vienen buscando desde el año pasado", aseguró el viceministro del Interior, Sebastián García de Luca.
El tenso escenario provincial está signado por una escalada de paros por la demora en el pago de salarios (no abonó aún marzo) y la falta de recomposición de sueldo.
La tensión se agravó en la madrugada del sábado, cuando una protesta de estatales derivó en un violento asedio de la Residencia oficial, en Río Gallegos, en la que se encontraban la gobernadora; la expresidente Cristina de Kirchner; su nieta Helena, de 18 meses, y tres empleadas. La concentración, supuestamente espontánea, derivó en un enfrentamiento con la Policía que dejó cuatro heridos.
En reacción, estatales, docentes, judiciales y trabajadores de la salud desplegaron ayer un paro en repudio a "la represión policial". Además instalaron una carpa y una olla popular sobre la avenida Presidente Néstor Kirchner.
Los maestros de ADOSAC redoblaron la apuesta: definieron ayer que volverán a vaciar las aulas toda la semana, mientras que directivos de escuelas públicas amplificaron su malestar con la entrega de la llave de los establecimientos -que permanecieron cerrados- al Consejo Provincial de Educación. En tanto, hoy está prevista una asamblea pública de docentes, padres, estudiantes y estatales para definir nuevas acciones conjuntas de protesta.


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