6 de junio 2018 - 00:00

España: Rajoy renunció al PP y abrió una pelea feroz por su sucesión

Hay varios candidatos pero pocos consensos. Los escándalos de corrupción afectaron no solo al Gobierno destituido sino al propio partido, que deberá reconstruir su credibilidad.

Paso al costado. La renuncia  de Rajoy al PP tuvo tramos emotivos en el protagonista y en la audiencia.
Paso al costado. La renuncia de Rajoy al PP tuvo tramos emotivos en el protagonista y en la audiencia.
Madrid - Mariano Rajoy anunció ayer que abandonará, tras catorce años, el liderazgo del conservador Partido Popular (PP), después de haber caído el viernes último en la moción de censura promovida por el socialista Pedro Sánchez, nuevo presidente del Gobierno.

"Ha llegado el momento de poner punto y final a esta etapa. El PP ha de seguir avanzando y construyendo su historia de servicio a los españoles bajo el liderazgo de otra persona", anunció Rajoy, visiblemente conmovido, en Madrid ante la cúpula de su partido, sacudido en los últimos años por una serie de escándalos de corrupción.

"Es lo mejor para el PP y para mí, y creo que también para España", añadió el líder conservador de 63 años, que en 2004 fue designado a dedo como presidente del PP por José María Aznar, jefe del Ejecutivo de 1996 hasta ese año.

El anuncio fue recibido con emoción en el partido, pocos días después de verse desalojado del poder. "Las emociones las tenemos todos a flor de piel. Lo hemos pasado mal, hemos estado en un período de shock, pero tenemos que mirar al futuro", comentó a la prensa el jefe del PP en Andalucía, Juanma Moreno.

El nombre del sucesor se conocerá en un congreso extraordinario, cuya fecha se espera quede fijada la semana próxima, a priori en julio. Según Rajoy, servirá para abrir "una nueva etapa", aunque al no haber heredero designado, la batalla será áspera en el PP, que tiene la mayor bancada en la Cámara baja y mayoría en el Senado.

En ese pelea se barajan entre otros los nombres de la vicepresidenta saliente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; la número dos del PP y ministra saliente de Defensa, María Dolores de Cospedal; y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo.

El tiempo en cualquier caso apremia, ya que en mayo de 2019 habrá elecciones municipales, regionales y europeas, y el PP deberá reconstruirse para no perder la hegemonía del centro-derecha a manos del partido liberal Ciudadanos, que aparece primero en los sondeos. El estado de desorden y deliberación en que se sumergió la agrupación no le auguran por ahora nada bueno.

"Casi tendrían que afrontar un congreso de refundación, porque la sigla del Partido Popular están muy tocadas", indicó el analista Pablo Simón.

Pablo Fernández, investigador en Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III de Madrid, comentó que Ciudadanos, el partido de Albert Rivera (38 años), tendrá de aquí a mayo "un líder más joven, ya consolidado, mientras el PP está inmerso en una competición interna". Una coyuntura que según él "puede favorecer a Ciudadanos y perjudicar al PP".

Desde hace casi 40 años Rajoy milita en el PP, donde comenzó pegando carteles en su Galicia natal, y con el que ocupó todo tipo de cargos a nivel municipal, regional y nacional. Su liderazgo, aunque sólido dentro de la formación, se vio definitivamente fragilizado cuando a fines de mayo la justicia sentenció que el PP fue partícipe a título lucrativo de una trama corrupta, conocida como "caso Gürtel". En esta, una serie de empresarios estuvieron sobornando a cargos del PP entre 1999 y 2005 para obtener contratos públicos,lo que derivó en financiación ilegal de campañas y pagos constantes de sobresueldos.

La sentencia, que estableció igualmente una contabilidad paralela en el PP de 1989 a 2009, precipitó la moción de censura presentada por el socialista Sánchez, quien reunió el apoyo de ocho fuerzas políticas en el Parlamento y desalojó a Rajoy de la Presidencia del Gobierno tras seis años y medio. Ese fallo dejó mal parado a Rajoy, cuyo testimonio en el juicio fue considerado frágil.

El instituto Metroscopia, en su sondeo de mayo, señaló que el 86% de los encuestados y el 63% de votantes del PP pensaba que el tiempo de Rajoy ya había pasado.

La renuncia de Rajoy fue tomada por sus rivales como un paso obligado. Sin embargo, Pablo Iglesias, líder del partido izquierdista Podemos matizó: "Con todo, se retira un político elegante e inteligente que sabía escuchar. Fue un honor ser su rival y combatirle políticamente. Se ganó mi respeto".

Agencias AFP y DPA,


y Ámbito Financiero

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