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Espía, espiado; duró poco por carapintada
El decreto dice que el nombramiento se deja sin efecto «en atención a necesidades del servicio» y no da más explicaciones sobre las causas que motivaron la medida.
La única objeción conocida es del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) por su presunta participación en la revuelta carapintada que lideró Aldo Rico en Semana Santa de 1987, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Ferraris había vendido su automóvil y gran cantidad de enseres mobiliarios como habitualmente hacen quienes se aprestan a salir al extranjero con su familia por varios años. Inclusive había percibido parte de los gastos derivados de su traslado al exterior.
Lista negra
Ferraris aparece en un listado de «oficiales que intervinieron en los alzamientos contra el orden constitucional en la década del 80», según un informe elaborado por el CELS en 2001.
En la Comisión de Acuerdos del Senado se había planteado un caso parecido: la objeción al ascenso del teniente coronel Alejandro Jesús Sánchez planteada por el CELS por su actuación en hechos de ruptura del orden constitucional durante Semana Santa de 1987.
La postulación de Sánchez al grado inmediato superior fue apoyada por la ministra Garré quien fundamentó la medida por «su contribución a la implementación de las políticas del Ministerio de Defensa para la transformación del área de Inteligencia del Ejército».

