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Feedloteros, tamberos, avícolas y molineros, a favor de retenciones
«LOS CAMBIOS DEBEN SER GRADUALES»
El presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, Juan Carlos Eiras, advirtió ayer que una «medida contundente» como la baja total de las retenciones agrícolas puede desencadenar una fuerte suba de costos en el engorde de ganado bovino a corral y que esto se trasladará a los precios que abonan los consumidores.
Eiras dijo que la cámara «ve de manera positiva todo lo que lleve a una mejora en competitividad del sector productivo, pero los cambios deben ser graduales».
«Los cambios deben ser graduales, tanto para arriba como para abajo. Las cadenas tienen tiempos productivos que respetar y las reglas no se pueden modificar abruptamente», sostuvo el dirigente al referirse a los proyectos que impulsan entidades del campo y de la oposición para las retenciones.
La Cámara Argentina de Feedlot agrupa a 500 empresas que producen por año 2,5 millones de cabezas de ganado vacuno.
El directivo detalló que los granos de maíz son fundamentales para el engorde de vacunos en corral; mientras que los cerdos y aves tienen a la soja como principal alimento.
«MUCHOS SE IRÍAN A LA SOJA, QUE COMPITE CON LOS TAMBOS»
Ricardo Garnero, integrante de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe, manifestó que se opone a que «bajen las retenciones al maíz», en vista de que ocasionaría una suba «del 20 por ciento del grano» para el consumo de las vacas lecheras.
«Como está planteado por algunos productores, la eliminación de las retenciones al maíz provocaría que pasemos de pagar 500 pesos por tonelada de maíz a 600», precisó Garnero.
Según Garnero, la alimentación del ganado vacuno lechero está «en el orden del 30 al 40 por ciento del costo final» y en ese rubro, «el maíz representa entre un 70 o un 75 por ciento de todo lo que se compra» para lograr que la vaca produzca leche.
Otro aspecto en el que incidiría de manera indirecta la merma drástica de las retenciones al grano es el rubro alquileres.
Garnero informó que «el 40 por ciento de la leche del país se produce en tierras alquiladas y si desaparecieran las retenciones, muchos dueños de campo se irían a la soja, que compite en forma directa con los tambos».
El integrante de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe alerta, en este sentido, que la incidencia de la eliminación de las retenciones no sólo perjudicaría la situación lechera, sino «agravaría también la de otros sectores cárnicos, importante en la canasta alimentaria de los argentinos».
«AUTOMÁTICAMENTE SUBIRÁN PRECIOS AL MERCADO INTERNO»
El Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) advirtió ayer que si prospera la propuesta de la Mesa de Enlace de quitar las retenciones a las exportaciones «automáticamente subirán los precios en el mercado interno».
El titular de la entidad, Roberto Dome-nech, afirmó ayer que «si quitan las retenciones al trigo, al maíz o la soja habrá un impacto directo en el precio de los productos que transforman estas materias pri-mas y que se comercializan en el mercado interno».
«Tenemos que tener en cuenta que el sector exportador de granos y oleaginosas es el formador de los precios internos partiendo siempre de los valores internacionales menos las retenciones», explicó Domenech.
La CEPA agrupa al 95% de la producción avícola del país y es una industria que da empleo a 48.000 personas en forma directa y a 25.000 de manera indirecta.
«Cuando se habla de quitar retenciones es un tema para abordarlo con mucho cui-dado. Hoy, a diferencia de los años 80, las retenciones, en distintos porcentajes, nos tocan a todos, porque todos los productos están alcanzados, sean estos agropecuarios, alimenticios, industriales, petroleros y a su vez todos están entrelazados», argumentó el empresario avícola.
«LAS COMPENSACIONES PERMITEN PREVISIBILIDAD»
El titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Alberto España, remarcó que una eventual eliminación de las retenciones provocaría una inmediata suba de precios en el sector, y recordó que el actual sistema de compensaciones que mantiene fijo el precio de la harina «beneficia a los sectores más necesitados».
«Hemos tenido un crecimiento con respecto no sólo al mercado interno sino a exportaciones en los últimos 6 años, producto de implementar políticas de valor agregado, y desarrollar las economías regionales, lo que generó fuentes de trabajo y mayor productividad en toda la industria molinera», remarcó España. «A esta situación colaboraron las políticas llevadas adelante respecto de apoyo a la industria, otorgamiento de créditos blandos y el incentivo al desarrollo de las pymes, lo que dio previsibilidad», remarcó el dirigente. España manifestó que «las compensaciones que recibe nuestro sector permiten tener estabilizado el valor de la harina. Es un producto de primerísima necesidad y el que tiene mayor impacto en la mesa de todos los argentinos».
«Esta política permite no sólo ayudar a sectores como el nuestro, sino poner en marcha políticas activas de ayuda social, como la Asignación Universal por Hijo», indicó.
«Si se quitan las retenciones se produciría un incremento en toda la cadena de la industria farinácea, no sólo en el pan sino en las galletitas y en otros productos derivados», insistió.


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