Ferroviarios duplican la apuesta; se teme contagio

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Representantes de los trabajadores de los ferrocarriles decidieron ayer redoblar la apuesta y reclamar, además de la reincorporación de los nuevos 120 despedidos, el pase a planta permanente de unos 1.500 empleados contratados por las empresas del sector. Se trata de varias de las compañías que tienen a su cargo la concesión de diferentes servicios públicos, incluyendo Luz y Fuerza, distribución de gas, servicios viales y obras públicas. En todos los casos, son comisiones internas de gremios encuadrados en la CGT de Hugo Moyano, repitiendo el ejemplo de la Unión Ferroviaria con el grupo de operarios del Roca. En una de esas protestas se generó la situación que terminó con el asesinato de Mariano Ferreyra, por la presencia de patotas movilizadas por la cúpula de José Pedraza.

Varias de las empresas que detectaron estos movimientos de las comisiones internas informaron ya de lo sucedido a las conducciones nacionales de los sindicatos, y en algunos casos, al Ministerio de Trabajo. Buscan la incorporación a planta permanente de operarios que figuran contratados por otras empresas, repitiéndose la situación de los «tercerizados» de los ferrocarriles, por lo que se temen protestas similares a las del Roca.

Reserva

Esto ya forma parte, además, de las discusiones internas dentro de sindicatos como el de Luz y Fuerza de Oscar Lescano (que representa a los trabajadores de Edenor, Edesur y Edelap), José Luis Lingieri de Obras Sanitarias (por AySA) y Gerardo Martínez de UOCRA (por los empleados de obras civiles).

En todos los casos, se trata de gremios más o menos cercanos a Moyano, a quien por ahora le han planteado de manera reservada la situación. La interpretación que se hace entre los sindicalistas ortodoxos es que se trata de un intento de capitalizar el asesinato del militante del Partido Obrero más que de realizar reivindicaciones legítimas y plenas de derecho laboral.

Así se interpretó ayer desde el Gobierno el intento de los delegados de los trabajadores del ferrocarril Roca, que el martes presentaron una nueva lista con unos 120 empleados que deberían ser efectivizados y que ayer pidieron el pase a planta permanente de unos 1.500 operarios contratados por todas las empresas que explotan el servicio de ferrocarriles. En el primer caso, tal como informó ayer este diario, para el Gobierno se trata en su mayoría de empleados que no forman parte del sector ferroviario, ya que sería personal vinculado a la seguridad y a la construcción. De hecho, ayer el ministro Carlos Tomada ratificó que serán reincorporados «todos» los trabajadores tercerizados de la ex línea Roca en conflicto, pero cuestionó el nuevo listado, ya que estas personas «no estaban comprendidas en la negociación inicial».

Según Pablo Villalba, vocero de los operarios, «hasta ayer a la tarde la oferta del ministerio era la reincorporación de 79 despedidos, pero nosotros queremos que se retomen a los 120 despedidos y un compromiso firmado que incluya un cronograma con las fechas de pase a planta permanente de 1.500 contratados».

Amenaza

Los representantes también rechazan la oferta negociada con la empresa UGOFE SA (que maneja el Roca) al sostener que «se concretará a través de la compañía Ferrocarril General Belgrano SA», lo que implicaría un cambio en el lugar de trabajo, según el gremio.

El sindicato volvió a amenazar ayer con cortar las vías del ferrocarril Roca. Sin embargo, un accidente que mantuvo el servicio suspendido durante toda la mañana hizo caer la iniciativa.

La protesta activa se concretaría hoy, siempre según la amenaza del sector sindical de izquierda que se enfrenta a Pedraza, si desde el Ministerio de Trabajo no se garantiza la reincorporación de los nuevos 120 «tercerizados» y se plantea un cronograma de blanqueo para los 1.500 contratados.

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