9 de febrero 2010 - 00:00

Gobierno ya no tiene esperanzas en Diputados

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
La pelea por lograr la ratificación del DNU que creó el Fondo del Bicentenario parece ya tener un solo campo de batalla para el Gobierno: el Senado. Las ilusiones que tenían los kirchneristas de poder lograr una victoria en Diputados, de la mano del operativo seducción que Néstor Kirchner desplegó entre los gobernadores al prometerles alguna porción de ese fondo, comenzaron a desaparecer cuando Hermes Binner anunció que el socialismo no podía apoyar ese decreto bajo ningún concepto.

El efecto de los socialistas en este punto es doble: el Gobierno no sólo pensaba disfrutar de la división que había generado dentro de ese partido (en Diputados podían acatar una orden de Binner de apoyar la medida a cambio de fondos, pero en el Senado Rubén Giustiniani aparecía mas duro), sino en el arrastre que éstos generaban en otros bloques de izquierda y centro izquierda.

Sólo con la ayuda de los socialistas, más el interbloque que encabeza Pino Solanas, Claudio Lozano y el resto de la izquierda, el Gobierno podría haberse ilusionado con aprobar allí el DNU a pesar de la mayoría opositora.

El problema, una vez más, no es sólo una cuestión de números en el recinto donde se impone la lógica que dejaron los resultados del 28 de junio, sino el desanimo que volvió a ganar al propio kirchnerismo. En el bloque K ya se consideran demasiados los golpes que sufrió el kirchnerismo en los últimos días, incluido en esto la defensa que debieron hacer de su jefe en el escándalo por la compra de dólares.

El único punto que juega a favor del Gobierno por estos días en la confusión que sigue reinando dentro de la oposición, como efecto del impacto que produjeron la divisiones que dejó la pelea entre Elisa Carrió, el radicalismo y Julio Cobos por el dictamen sobre la remoción de Martín Redrado.

Para solucionarlo los radicales y el cobismo se encerrarán en un retiro el jueves y viernes en San Nicolás. Desde allí intentarán cerrar heridas, pero hasta el jujeño Gerardo Morales, máximo impulsor en la UCR del acuerdo con la Coalición Cívica, ya no tiene claro como seguir adelante en esa sociedad junto a Carrió.

Ese acuerdo llegó a un punto de decisión que se adelantó un año y medio a la definición de las candidaturas presidenciales: Cobos o Carrió. En la estrategia de la chaqueña ése puede ser un golpe mortal al radicalismo en la puja por liderar a la oposición. De ahí la foto que consiguió la semana pasada junto a Felipe Solá y el macrismo en Diputados impulsando otra denuncia contra el directorio del BCRA que obligaría a Cobos a otra incómoda decisión. (Ver nota aparte).

De todas formas, nada indica que esa puja alcance como para dividir el voto en Diputados en contra del DNU de Cristina de Kirchner que creó el Fondo del Bicentenario.

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