La manera en que lo que se firme entre el Gobierno y los supermercados y grandes fabricantes se cumpla, y que los productos que se incluyan en el nuevo listado de Precios Cuidados estén en las góndolas en lugares visibles, que haya reemplazo de la misma calidad y precio. Esto es lo que resta negociar entre el Ministerio de Producción de Dante Sica y los responsables del sector privado, para que esta semana se pueda relanzar el acuerdo de Precios Cuidados, junto con una reedición del programa Ahora 12.
Gobierno a privados: Precios Cuidados o embestida de Carrió
Se quiere garantizar que lo que se firme se cumpla. Esto es, que los productos estén en las góndolas y que los valores sean los acordados.
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En esa cartera se reunirán hoy todos los responsables multisectoriales involucrados en el acuerdo. La intención es lograr de parte de los privados un compromiso firme de cumplimiento de lo más básico del acuerdo: que los productos estén presentes en los supermercados, al valor promocionado en las páginas de internet oficiales. Desde la cartera no se quiere repetir la mala experiencia de las últimas semanas, cuando el público, ante el salto inflacionario del primer trimestre del año, se volcó por los productos que figuraban en el listado. El problema es que en muchos casos (especialmente en los rubros lácteos y derivados, carnes, verduras y harinas), los bienes comenzaron a faltar en las góndolas, lo que generó mucho malhumor entre los consumidores. Esto derivó en una catarata de críticas al Gobierno en las redes sociales, lo que a su vez produjo tardes de malhumor en Olivos con la búsqueda del responsable del caso. Desde el sector público se contactaron con las empresas de los productos faltantes y las respuestas que se obtuvieron fueron las obvias: demanda creciente por los precios más económicos, estructuras impositivas imposibles de afrontar, alza de costos derivadas de la inflación y la suba del dólar y, en algunos casos, incrementos en los volúmenes de exportación por la mejora de precios relativos.
En este punto del debate estaba la cuestión de la vigencia lánguida de Precios Cuidados, cuando comenzó a reactivarse el plan por motivaciones políticas. Fueron los radicales que visitaron a Mauricio Macri en los últimos días de la semana pasada los que le reclamaron al Presidente que se ejecuten más políticas de ayuda a los sectores populares ante la crisis acelerada en que los candidatos de ese partido veían en las encuestas electorales. En paralelo, el macrismo se sorprendió también con la avanzada de la diputada por la Capital Federal Elisa Carrió, y su autolanzamiento como protectora de los consumidores con la curiosa ley de góndolas. Ya había vivido el Gobierno una situación similar cuando en mayo de 2016 Carrió había lanzado una embestida primaria contra los supermercados y los grandes fabricantes de alimentos y productos de consumo masivo. Era la nueva ley del Consumidor, que incluía controles directos a los más grandes fabricantes argentinos que llenan la góndolas de los súper e hipermercados. En aquellos tiempos Carrió declaraba que “los formadores de precios se humillaron con Guillermo Moreno y se desataron con la libertad”. Agregó además que “Arcor y Molinos Río de la Plata tienen que bajar los precios” y le pidió “a la sociedad que no compre las primeras marcas que suben los precios”. Arcor y Molinos eran así las primeras dos empresas que estaban en la mira de Carrió, ya al comienzo de la gestión de Cambiemos. El tiempo pasó y los problemas de la diputada en el escenario político argentino, y en su relación con el Gobierno en general, comenzaron a transcurrir por otros caminos. Hasta que la semana pasada retomó su embestida y atacó nuevamente a los supermercados como los responsables del alza de los precios en el país.
Obviamente que para el ala económica, en especial para el ministro Nicolás Dujovne, las razones del alza de los precios pasan por otro lado. La visión economicista del problema considera que el fenómeno inflacionario en el país obedece a cuestiones estructurales y monetarias, y es sobre ambos escenarios donde hay que actuar. Creen firmemente en que desde el momento en que se logre el déficit cero comenzará una seria reducción de la inflación. Y que mientras tanto, la solución es sostener el esquema de absorción de pesos del mercado, y el control de la base monetaria. Si esto trae consigo una recesión, habrá que sobrevivirla como un mal necesario. Pese a este credo, el Gobierno decidió escuchar el reclamo de los radicales y anticiparse a una embestida más violenta de Carrió, y trabajar sobre la renovación del acuerdo de Precios Cuidados y el Ahora 12. Pero para que esto suceda, necesita, indefectiblemente, de la colaboración de los privados para que, ahora sí, el acuerdo tenga vida y continuidad. Para esto las reuniones que hoy se mantendrán en el Ministerio de Producción serán más que importantes.




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