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“Hoy la gente común habla de un tema que era ‘de laboratorio’”
Dotto: “En la UBA aprendí que en las iniciales de Aníbal Troilo y Carlos Gardel están los componentes del ADN. A de adenina, T de timina, C de citosina y G de guanina; todo el código del mapa genético.
Jorge Dotto es médico, patólogo y genetista, egresado de la UBA, que pasó por Harvard y la Mayoi Clinic de EE.UU., y la Firenze de Italia. Obtuvo el Premio al Joven Líder 2005 del College of American Pathologist Foundation. Fue uno de los redactores y mayores impulsores de la Ley de Fertilización Asistida, y trabaja en la Nueva Ley de Adopción Nacional. Dialogamos con él.
Periodista: ¿Es cierto que gracias a Aníbal Troilo y Carlos Gardel usted no se olvida más de cómo es el ADN?
Jorge Dotto: Eso, que puse en mi libro lo aprendí en la UBA, que es la universidad que te prepara para ser un profesional en el mundo. Allí con las iniciales de Aníbal Troilo y Carlos Gardel se nos hicieron inolvidables los componentes del ADN. A de adenina, T de timina, C de citosina y G de guanina. En esas cuatro letras está todo el código de mapa genético. Con esas cuatro letras somos todos nosotros y todo lo que hacemos todos los días. A partir de esas los genes se sintetizan las proteínas que son las que generan las funciones. Si se ponen en una lista ideal esas cuatro letras del mapa de un individuo y se las quisieran leer una por segundo, eso nos llevaría un siglo.
P.: Usted cuenta de la ceguera progresiva que tuvo Borges, que era genéticamente heredada, porque también la había tenido su padre.
J.D.: Yo pensaba que la ceguera de Borges podía ser producida por diabetes o por esa glaucoma, pero no era nada eso. Él tenía algo que no es muy frecuente, la retinitis pigmentaria,una alteración en los genes que hacen que los receptores en la retina, que interpretan los que son la luz blanco y negra, y la luz en color, para que tengamos la imagen que nos llega al cerebro. Borges tenía alteraciones que participan en la producción de esos receptores, que lo llevaron una progresiva ceguera. En su poema "Elogio de la sombra" describe el proceso de la enfermedad. Una enfermedad que se comienza a agravar a partir de los 40 años, que es lo que le pasó a Borges. Más de 20 genes que causan esta enfermedad se transmiten a la próxima generación. Eso hizo que Borges la heredara de su padre, que también la había padecido.
P.: ¿Por qué cree que la genética ha superado la barrera de los especialistas para interesar a la gente común?
J.D.: Hasta no hace mucho era una disciplina de laboratorio, reducida a un grupo de científicos muy especializados, con cuestiones de discusiones académicas. Hoy la gente común habla de genética porque ha leído de ella en diarios, revistas, vio programas de televisión donde había investigaciones forenses, o películas de ciencia ficción donde se especulaba acerca de manipulaciones genéticas. La genética forma parte de la vida cotidiana. Y no sólo en cuanto a la medicina, que es la medicina del futuro y del presente, en cuanto entramos en la era de la prevención genética, sino también en cuanto que los genes tienen la información, que se sintetiza en una proteína, que genera todas las funciones en nuestro cuerpo, que tiene que ver con la felicidad, con las agresiones, con los estados de ánimo, con la infidelidad, con tomar riesgos en la vida, y otras muchas cosas. Quise mostrar que la genética tiene que ver con la vida diaria más de lo que uno se imagina.
P.: Pareciera que a la gente le impactó más que se hubiera clonado una oveja, la Dolly, que ver a Bill Clinton anunciando que se había dado con el código de la composición genética de los seres humanos "el primer gran triunfo tecnológico del siglo XXI".
J.D.: Lo de la oveja Dolly fue un ejemplo, en 1996, que mostró cómo la ciencia puede avanzar de una manera extraordinaria, a veces cruzando el límite entre lo que es la ciencia y lo que es jugar a ser Dios. Lo de Dolly fue un impacto mundial a nivel de lo que se puede llegar a hacer. Yo estoy totalmente en contra de la clonación en seres humanos. Técnicamente si se clonaron otros mamíferos la capacidad para clonar seres humanos ya está. Hay algo interesante en el caso de la oveja Dolly, al ser un animal clonado tuvo muy rápidamente complicaciones de salud, Murió a la mitad de la edad de la expectativa de vida habitual. Las ovejas viven de promedio entre 12 y 13 años, y Dolly murió a los 6 años. Tuvo muy temprano problemas articulares, y luego problemas pulmonares. Eso vino a mostrar que no es tan fácil clonar, y que la mayoría de los organismos que se clonan nunca van a desarrollarse de la manera que lo hizo Dolly. Últimamente se clonaron en la Argentina reses, ganado, y caballos de polo. En polo se clonan ciertas yeguas pensando que van a ser talentosas como la originaria, y no se tienen en cuenta factores que juegan como el medio ambiente y lo innato del animal, como lo que se llama el espíritu, y que en realidad es la actitud, algo difícil de lograr en un clon. Es decir que el animal no va a ser completamente idéntico por más que su composición genética sea igual. Por otra parte, saltando a otro aspecto, hoy muchos de los alimentos que consumimos están modificados genéticamente.
P.: ¿Por qué hay gente que quiere hacerse un test de saliva?
J.D.: El test de saliva que permite enterarse si se tiene predisposición para desarrollar una determinada enfermedad, y como se reacciona a los alimentos y a los medicamentos. Esto es lo del presente y lo que se va a venir en el futuro. Ya se está haciendo en Europa, Estados Unidos y en Asia. Desde la Argentina se están mandando muestras al exterior, y por lo que se ya se estan haciendo acá. No se trata de que se mande un test de saliva y vuelva como una radiografía, sino que tiene que contarse con alguien que pueda interpretar que significa esos datos en el contexto de la persona. Dentro de diez años junto a los análisis de sangre y orina, se mandara hacer un analisis de ADN, sino se lo tiene ya.
P.: ¿Qué medicamentos de transformaciones genéticas son los más populares y exitosos?
J.D.: El Botox, una toxina botulínica, que hace desaparecer las arrugas por unos días, con un impacto similar al sildenafil, el viagra, que sirve para solucionar la disfunción eréctil. Son los dos tratamientos que han revolucionado el mercado mundial, y que tienen que ver con verse bien y sentirse joven.
P.: ¿Es cierto que usted fue uno de los mayores impulsores y redactores de la ley de Fertilización asistida sancionada en junio de 2013?
J.D.: Después de haber estado en Harvard y en Mayo Clinic Rochester en Estados Unidos, cuando volví comencé a trabajar como asesor en el Congreso. En Estados Unidos vi que estaban cubiertos los tratamientos para la Fertilización Asistida, y esa es una problemática de los jóvenes. Y acá eso no estaba cubierto. Escribo lo que pensé que debía ser la ley y empecé a trabajar políticamente y por las redes sociales para que eso se hiciera realidad. Lo empecé con el PRO que estuvo de acuerdo, y después a la hora de votar se abstuvo. Lo prioritario era que la gente que no tuviera suficiente poder adquisitivo pudiera acceder a la posibilidad de tener un hijo. Yo lo plantee como un problema de salud, fue mostrarlo como un tema personal y social. Y salió. La continuidad de esa campaña fue impulsar la Nueva Ley de Adopción Nacional. Como se puede solucionar a gente que busca adoptar y no lo logra, y chicos a los que nadie le da bola y se pasan 18 años en un instituto, y no tienen futuro. Es difícil que alguien se oponga solucionar ese problema, está más allá de cualquier idea política, se trata de buscar hacer cosas que le cambien la vida a la gente.
Entrevista de Máximo Soto


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